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viernes, 12 de febrero de 2010

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI. Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 4 de febrero del 20l0. (FCP). Ha surgido una nueva teoría, ante la caída estrepitosa del sistema socialista en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y en los países de la Europa del Este. Los precursores de esta novedad filosófica, no están claro sobre los fines y objetivos propuestos, en su loca carrera contra la historia.

¿Qué propugnan estos creadores de la doctrina del Socialismo del Siglo XXI?, revivir el leninismo, el estalinismo en la economía. Combatir el capitalismo, el mercado, también el liberalismo, la mundialización, además la libre circulación de las mercancías, de capitales, técnicas e ideas. Los exponentes de este modelo son los populistas.

Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, principal conductor de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América(ALBA), encabeza esta nueva cruzada a favor de una teoría, que tiene como base la supresión de la libertad individual, tanto política , como económica.

En todas las tribunas, en cumbres internacionales, también en eventos tan importantes como el celebrado en Copenhague, por el Cambio Climático, el ALBA, enarboló su programa de acción. Dicen hablar a nombre de los países pobres y subdesarrollados, a los cuales les extienden el mismo recetario, ya fracasado en Cuba.

El ejemplo cubano debe llevar a estos soñadores del presente siglo a un triste despertar. Resulta irrisorio, después de tantos descalabros, asignar al Estado el papel redentor, considerar la búsqueda del beneficio, como un privilegio egoísta, no un motor impulsor de la economía, por ejemplo a manera de los Tigres del Sudeste Asiático.

Hoy los presidentes de las naciones del ALBA, reiteran su propósito de construir una sociedad igualitaria. Tremendo desvarío, la experiencia es inservible, para los que marchan a contrapelo de los tiempos actuales. El Socialismo del Siglo XXI, una utopía que se desmorona, ante las economías capitalistas en recuperación.

¿Cuál es la característica de este tipo de sistema, que lo diferencie del anterior? El Socialismo del Siglo XX fracasó, al igual que la teoría filosófica, que lo sustentaba, porque después de tantas prorrogas inmerecidas había llegado por fin la hora del juicio final del Comunismo como doctrina.

Miseria, injusticia, represiones, una tiranía odiosa y un modelo económico nefasto, ese es el socialismo, que transformó en ruinas las sociedades, que lo han aplicado. Cuba desde los primeros años adoptó en el campo económico la línea Guevarista y sus preferencias nacionalistas, estatistas, antimercado, política esta seguida durante 50 años.

Hasta el cierre del año 2009, el saldo que puede presentar el gobierno marxista leninista, es decepcionante, salvo los períodos en que hubo un armonioso desarrollo, en las esferas de la salud, educación, como también en el deporte. Hoy después de aquellos logros, estas actividades están en franco deterioro.

¿Acaso el delirio del Gran Mesías Petrolero y presidente Venezolano, concibe un socialismo diferente al de Cuba? Comenzado con intervenciones, limitación a la libertad de expresión, maniobras anticonstitucionales, apoyado en un parlamento Chavista. Reelección indefinida en el poder, mientras prepara las condiciones para el golpe final al capitalismo.

Fracasos tras fracasos, es la cosecha obtenida de la política económica del castrismo. Recomienda la eliminación total del mercado, de la Ley de la Oferta y la Demanda, con la ayuda de las siguientes medidas: plena colectivización de los medios de producción, planificación centralizada y eliminación de las relaciones mercantiles.

Esos son los pasos que el régimen cubano dio, por cuyos resultados el pueblo vive bajo una asfixiante situación económica. El inquilino del Palacio de Miraflores, estimulado por el papel del petróleo en la actual coyuntura internacional, pretende revivir a un muerto histórico, bautizándolo con un nombre…“Socialismo del Siglo XXI”.


¿POR QUÉ CULPAR AL CAPITALISMO? Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 28 de enero del 20l0. (FCP). Los trágicos sucesos ocurridos en Haití, que mueven la solidaridad y la ayuda humanitaria hacia esa república caribeña, han conmovido al mundo. Las patéticas escenas trasmitidas por las televisoras, laceran la conciencia de hombres y mujeres de todos los continentes, ante golpe tan bestial de la naturaleza.

No faltaron de inmediato, los que en forma oportunista quisieron aprovechar la actual situación de dolor y angustia, en que vive el pueblo haitiano, para acusar al Capitalismo. Los terremotos no son fenómenos históricos, donde está presente la mano del hombre, sino catástrofes naturales objetivas, ajenas a la voluntad humana.

Esta corriente política latinoamericana, encabezadas por los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. (ALBA), es oportunista. La misma que en la Cumbre Mundial contra el Calentamiento Global rechazó los acuerdos finales de la conferencia y culpó, a los países desarrollados, de la contaminación ambiental.

Es evidente que estos desastres ocurren, independientemente del sistema social imperante. En China hace algunos años hubo un terremoto de enormes proporciones, el cual causó miles de muertos y la república asiática…. es un país socialista. Sismos, tsunamis, erupciones volcánicas, huracanes, estos ocurren, sin importar el régimen económico social vigente.

Una vez más, con motivo de la sesión de apertura de la Asamblea Multiétnica y Nacional Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela, volvió arremeter contra el capitalismo. Culpó al sistema, de la miseria del pueblo haitiano y cantó loas al socialismo, el cual según su criterio salvará a los pueblos pobres y subdesarrollados.

Chávez Frías, como Fidel Castro Ruz, coinciden en querer levantar de la tumba a un muerto, que es el socialismo, pues ellos y sus seguidores no acaban de aprender las lecciones de la historia. Los pueblos de la desaparecida Unión Soviética, los de Europa del Este y el cubano, son vivos ejemplos de lo que la Dictadura del Proletariado les ofrece.

En la economía del estatismo se ha demostrado su ineficacia e ineficiencia, además de ser fuente de burocratismo y corrupción. Después de 50 años, la Patria de José Martí y Antonio Maceo, sufre las consecuencias nefastas de la dirección centralizada y el dominio de un régimen político totalitario.

Las estadísticas oficiales informan y recientemente el Ministro de Economía y Planificación, dio a conocer ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el pobre desempeño de la economía en el año recién concluido. Incumplimiento del Producto Interno Bruto planificado, decrecimiento de la producción industrial, disminución de las exportaciones e importaciones… son realidades.

Disminuye la productividad del trabajo con relación al año anterior, cuestión esta que preocupa a todos. El indicador de referencia es la base fundamental para cualquier desarrollo sostenido de la economía. El país no progresa, sigue estancado, existe una gran incertidumbre en la población sobre los próximos pasos que dará la máxima dirección política.

Ahora, ante la tragedia haitiana, la tarea inmediata es la ayuda solidaria que mitigue el dolor de los miles de afectados. No utilizar este escenario de desolación, destrucción y muerte, para criticar al capitalismo y defender al socialismo naufragado, de donde no podrán extraerse los remedios para las enfermedades sociales, económicas y políticas.

René Preval, presidente de la destruida república, declaró en la Conferencia de Ayuda a Haití, que tuvo lugar en Santo Domingo: “…. la ayuda debe ir más allá de curar las heridas provocadas por el devastador sismo, debe dirigirse a la estabilidad política y económica, para lograr el desarrollo y eliminar la pobreza”. Palabras estas muy sensatas, pues descartan al socialismo.

Torrentes de ayuda financiera y materiales, es lo que se exige de la comunidad internacional para socorrer a uno de los países más pobres del planeta. Las naciones tienen que orientar, como encausar la economía de este pueblo, para que libere sus fuerzas productivas, entonces ¿Por qué culpar al capitalismo?


¿VALDRÁ LA PENA DISENTIR? Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara. 21 de enero del 2009. (FCP). En las últimas semanas se ha hecho habitual, que aparezcan en la sección Cartas a la Dirección del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), diferentes opiniones sobre algunos problemas de la situación económica del país. Criterios estos, que pasan sin censura, porque no contienen una crítica abierta al sistema.

Todas las sugerencias se publican por éste órgano de prensa, en sus aspectos fundamentales, aunque discrepen en alguna forma de la línea oficial. Porque en sus conclusiones aprueban la política económica seguida por el régimen, expresan su fe en el sistema socialista, en su dirección cargada de errores y desaciertos.

Muchos analistas del proceso cubano, prefieren llamar a la presente etapa, “de no predominio total del totalitarismo”. Estos politólogos al estudiar determinados cambios, que tienen lugar actualmente en el país, califican estas manifestaciones de un estadío menos cerrado y más tolerante, que el anterior, al cual denominan autoritarismo.

Hablar de temas tan espinosos, llenos de complejidades, como los económicos y que estos aparezcan publicados en la única prensa autorizada a circular en este país, obliga a una seria reflexión. ¿Quiénes escriben, a quiénes les publican sus alegatos o este consentimiento será el inicio de una apertura?

Estos debates que tienen lugar en este órgano informativo, se originaron a raíz de los pronunciamientos hechos por la máxima dirección del gobierno sobre los subsidios. Luego, como elemento de discusión, está lo relacionado con la Libreta de Control de Ventas, mediante la cual la población recibe el producto subsidiado.

Comenzaron a verterse opiniones contradictorias, unas a favor y otras en contra de su eliminación. Los que estaban a favor alegaban, que el estado tenía que dejar de ser paternalista, ya que eso ponía en peligro el futuro económico de la nación, era hora de cambiar el rumbo.

Otros señalaban, que la eliminación de este documento de control de los alimentos racionados, tenía que efectuarse en forma paulatina, para evitar una conmoción social. Estos consideran, no existen las condiciones necesarias, para deshacerse de la libreta, ya que las fuerzas productivas permanecen inmóviles, producto de un sistema irracional.

Han seguido publicándose artículos, en esa sección del periódico, los cuales son bien acogidos porque no erosionan la esencia del socialismo. Se expresan criterios sobre la debacle de la Gastronomía Popular, aspecto este que se produjo desde el año l968, en que el gobierno desató, lo que llamaron Ofensiva Revolucionaria.

No perdonaron las pequeñas empresas privadas, ni a las quincallas, ni timbiriches. En el curso de esta ofensiva desaparecieron los granizaderos, heladeros y vendedores de maní. En ese intento por llevar la estatización a todos los niveles de la vida económica, dejaron de existir en Cuba, todo vestigio de propiedad privada.

Taxistas privados, vendedores de chucherías, zapateros particulares, limpiabotas, plomeros, electricistas, albañiles, gentes que arreglaban cualquier cosa, fueron declarados enemigos del pueblo y del socialismo. Con estas medidas, junto a las anteriores, pasaron a manos del estado, todos los medios e instalaciones dedicadas a la producción y los servicios.

Clásico error, aún los cubanos pagan por la aplicación de la línea guevarista de estatizar y colectivizar todo. Los descalabros de la política económica oficial, agudizan la situación de penuria de la población. La Gastronomía Popular, la que presta servicios al cubano de a pie, es un desastre.

Resulta infantil, el argumento esgrimido por el ala más extremista de la izquierda gobernante. Alegan que privatizar este sector convertiría a un grupo de la sociedad en ricos, lo que iría en contra de los principios del igualitarismo, que enarbola el socialismo.Ante estos planteamientos se deben preguntar, ¿Valdrá la pena disentir?

jueves, 14 de enero de 2010

2009, OTRO AÑO PERDIDO, Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 14 de enero del 2010. (FDC). En el mes de diciembre del año 2009, tuvo lugar la celebración del IV Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Lo más importante a reseñar fueron los informes sobre los lineamientos Económicos y Sociales y el Presupuesto del Estado para el 2010.

También en el discurso de clausura, del General de Ejército, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, abundó sobre los temas anteriores. Se refirió además a las negociaciones que están en curso para reprogramar el pago de la deuda con los acreedores.

Nuevamente la defraudación invadió el corazón de los cubanos. Muchos abrigaron falsas expectativas, sobre los cambios económicos, políticos y sociales anunciados. Pero la trama novelesca volvió a repetirse, “nada se cumplió, nada se cumplirá”. La economía continúa su estado calamitoso, que entra ya en sus 52 años.

No puede ser más tenebroso e incierto el panorama que se vislumbra. El año cerró según el Ministro de Economía y Planificación con un estimado de crecimiento de l,4 %, frente a un proyecto inicial del 6%. Hubo una considerable disminución en el flujo de los ingresos en divisas.

Según el titular de economía, Marino Alberto Murillo Jorge, esto determinó, que se incumplieran los compromisos de pagos externos contraídos. Al no cumplir el régimen con sus obligaciones creó serias dificultades para acceder a fuentes de financiamientos. El ineficiente manejo de las finanzas por el castrismo, no es nuevo.

Otros factores contribuyeron, a estos tristes y lamentables resultados, como ocurre todos los años. El ministro argumentaba ante los diputados lo siguiente: “el plan de inversiones estaba dirigido, fundamentalmente hacia objetivos que no generaban ingresos en divisas a corto plazo, necesarios en el contexto antes señalado”.

Continuaba: “a la que se unían elevados gastos en la esfera social, que el país no estaba en condiciones reales de asimilar”. El cubano de a pie se preguntaba al escuchar a este alto funcionario. ¿La dirección del país no conocía lo que iba a ocurrir con esa política irracional?

Factores que fueron determinantes en los descalabros económicos del año recién concluido fueron: disminución de la cotización del precio del Níquel, a l0 mil dólares la tonelada, cuando en el plan se previó a 12 mil, los ingresos del turismo se comportaron muy por debajo de lo planificado.

La persistente política económica, que pese a los continuados fracasos lleva adelante el equipo gobernante, explica el deterioro del Producto Interno Bruto. La industria decrece un 2 %. Y el comercio no crece. La productividad del trabajo disminuye un 1,1 % en relación al año anterior.

Las exportaciones de bienes y servicios, según el informe leído por el ministro decrecieron un 22,9 %, con relación a la ejecución del 2008. Las importaciones disminuyeron un 37,4 %, en ambos casos, influye la reducción de precios, aunque en el caso de las exportaciones, afecta además una reducción de las unidades físicas.

Para el plan 2010, se prevé, que las condiciones externas continuaran siendo difíciles. Esto lo recoge Marino Alberto Murillo en los lineamientos: “…no incurrir en gastos en divisas por monto superior a los ingresos. Reducir los gastos en la esfera social, pues la economía no soporta sus cuantiosos montos”.

Los logros sociales, hoy están en franco deterioro. Estos fueron viables por los cuantiosos subsidios soviéticos. Persisten en señalar las condiciones externas adversas en la marcha de la economía y no reconocen que el modelo cubano agotó sus posibilidades, por eso para los cubanos fue el 2009, otro año perdido”.

ASÍ PIENSA EL CUBANO, Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 7 de enero del 20l0 (FDC). Finalizó el año 2009, con ello mueren las esperanzas del pueblo cubano de alcanzar la prosperidad y el desarrollo prometido. Un trabajador manual, que realiza faenas muy duras, comentaba a otro: “… termina el año y todo sigue igual, más de 50 y no hemos progresado nada”.

Prosiguió: “… dentro de un tiempo hasta Haití, uno de los países más empobrecidos del mundo, nos dejará atrás.” Y agregaba: “…. esto si su Presidente Preval no sigue los pasos de Cuba y las recomendaciones del nuevo padrino de las América, el Presidente Hugo Chávez, que vomita fuego en sus discursos”.

Ambos amigos continuaron juntos el camino, hacia el centro de trabajo. Uno de los dos, el más esclarecido y despierto continúo, refiriéndose al mismo tema: “Esto parece no tener solución”. El otro le respondió: “…. mira la gente dice, que esto no lo arregla nadie, pero tampoco lo tumba nadie”.

El diálogo entre los dos continuó así: “…. eso decían de la antigua Unión Soviética, ¿En cuantos discursos el jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, manifestó que el Socialismo era irreversible, sustentado por un partido comunista, 20 millones de militantes y una economía poderosa? ¡Pues volvió a equivocarse!”.

“Ni fue el gobierno de los Estados Unidos de América, ni las actividades de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), los que derrocaron aquel sistema basado en la esclavitud humana. Sino la marcha inexorable de la historia, que barrió con una sociedad, en la que el ciudadano no tiene importancia”.

“Eso que tu dices es cierto y explica porqué los 20 millones de comunistas soviéticos, aceptaron la sustitución del régimen y la eliminación del partido único, sin tirar un tiro y menos con algún acto de rebeldía. Ello demuestra, que los pueblos cuando quieren un destino mejor, no hay obstáculo que los detenga”.

Esa es la opinión generalizada que hay en las calles cubanas, 50 años más, sin cambios significativos. Continúa el descalabro progresivo de la economía, a pesar de los petrodólares chavistas, los niveles productivos se reducen sistemáticamente, por ejemplo: la destruida industria azucarera, tabacalera y otras ramas de producción.

Quien haya seguido de cerca este intercambio de opiniones, entre estos dos trabajadores, coincide con ellos, de que en estas más de cinco décadas, el país no ha experimentado progreso alguno. Siguen estancadas las fuerzas productivas y frenada la iniciativa individual como motor del desarrollo. No tienen ya a quien culpar.

No hay cambios económicos, tampoco un período de transición en la economía y en la política. Así piensa el cubano, víctima de los errores de una política irracional en el orden económico, con su secuela de pobreza, racionamiento, penurias y necesidades cada día en aumento.

La larga lista de problemas que confronta el país es enorme. Cuba antes de Castro, ocupaba el tercer lugar en América Latina en consumo de alimentos por persona. Hoy ocupa el último lugar. El consumo percápita de cereales, tubérculos y carnes esta por debajo de los niveles de los años 50 del siglo pasado.

Causa en realidad un gran estupor, escuchar las cifras con las estadísticas del Producto Interno Bruto (PIB). Muy bien decía el obrero en su conversación: “No me explico como se atreven a informar que hay crecimientos en el PIB, si ni tú ni yo hemos mejorado nuestras condiciones de vida, seguimos tan pobres o más que antes.

Ni las subvenciones Soviéticas, ni el flujo de los petrodólares recibidos de Venezuela, no han sacado a Cuba del marasmo económico. Se especula el inicio de ciertos cambios, algunas aperturas al sector privado, pero existe la preocupación por experiencia, que sean simples curitas de mercuro cromo. Así piensa el cubano.

jueves, 17 de diciembre de 2009

OTRO AÑO SIN RESULTADOS, Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 10 de diciembre del 2009 (FDC). Se va un año, viene otro y el panorama que se vislumbra sigue enrarecido. La palabra cambio ha sido borrada del diccionario oficial. Todo parece indicar que para los dirigentes vitalicios de este país, no hay nada nuevo bajo el sol, para sus intereses no existe movimiento dialéctico.

La palabra cambio, es valorada por las diferentes concepciones políticas, económicas y religiosas. Para algunos esto significa un proceso inevitable, que tiene lugar en la sociedad y naturaleza. Por lo tanto es consustancial al ser humano. No se concibe la vida sin las transformaciones inevitables que se producen constantemente.

Durante años el cubano asiste, (claro está, como televidente o lector de los periódicos oficiales) a las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Escucha o lee, las largas intervenciones en el plenario, de los informes rendidos, por los ministros de Economía y Planificación junto al del Finanzas y Precios, siempre llenos de cifras para planes imcumplibles...

En todas las ocasiones de estas largas jornadas, los participantes en estas plenarias se limitan a dormitar, aprobar y no a discutir. Ellos no razonan, dan muestras de una incondicionalidad absoluta con la elite gobernante. Por eso, el pueblo no espera nada de sus aburridos discursos y de las vacías conclusiones a que arriban los diputados.

Tanto los informes de estos ministerios se circunscriben a plantear: “Cuba es el país mejor preparado del mundo para enfrentar los problemas económicos y financieros derivados de la compleja coyuntura internacional”. Estos pronósticos demostraron estar ajenos a la realidad.

Hay cosas tan evidentes, que no son objeto de análisis mesurado y de una discusión profunda en el parlamento cubano. La interminable crisis que afecta a la isla, la deuda externa per cápita de las más altas del hemisferio y los salarios que devengan los trabajadores, resultan insuficientes para vivir.

Por cada dólar que se exporta, se importan tres. Aumenta la dependencia respecto al exterior en materia alimenticia, no hay apenas acceso al crédito internacional. El país no pertenece a organismos financieros internacionales, que puedan ayudarlo con préstamos. Sería interminable la lista de problemas que afronta la economía de este archipiélago.

Lejos de ser más independientes, hecho no reconocido en las estadísticas oficiales, la economía cubana se hizo más dependiente en los últimos años. Determinado esto por el turismo, la recepción de remesas del exterior y las inversiones extranjeras, al tiempo que el gobierno mantiene bloqueado el desarrollo de las fuerzas productivas internas.

Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, que junto a Fidel Castro Ruz, formaron la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). En una intervención en el Primer Congreso Internacional por los 10 años de la Aprobación de la Constitución de la República realizó algunas declaraciones.

Este gobernante afirmó: “No volveremos jamás al modelo Capitalista” y reiteró: “que el país no volverá al modelo capitalista, porque solo en el Socialismo se logrará la justicia social”. Es lógico que así piense el alumno aventajado, que memoriza las enseñanzas del enfermo y viejo maestro. Es una lastima que el pueblo cubano ya no piense igual.

Nuevamente en la Cumbre del MERCOSUR, Chávez solo de invitado a la cita, volvió arremeter contra la derecha latinoamericana. Con la fuerza de los petrodólares, logró que los presentes apoyaran una ambigua posición con relación a Honduras. En sus palabras hay una clara amenaza para los Estados de Derechos y las libertades económicas.

Un balance objetivo de lo ocurrido en el 2009, arroja lo siguiente, el país continuó vulnerable a las crisis que afectan a todo el planeta Tierra, pues se agudizo el descalabro económico, las consecuencias de la política de centralización están a la vista. El cubano de a pie desilusionado vuelve a tener un año sin resultados.

EL ESTATISMO VERSUS LIBERTAD ECONÓMICA, Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara. 3 de diciembre del 2009. (FDC). En el mundo entero se desarrolla una gran ofensiva, por parte de la izquierda totalitaria, contra los defensores de la libertad económica. Un autentico escenario de esta lucha se desenvuelve en América Latina, donde el populismo desde el poder impulsa procesos de integración, política, financiera y militar.

Los relativos y efímeros logros de la Revolución Cubana, en el campo de la educación, como también en la salud pública, dejaron de ser ejemplos. Unos tras otros, los descalabros ocurridos en el campo económico producto de una dirección ineficiente, determina las tristes penurias de la población.

Nunca como hasta hoy, la libertad económica de los seres humanos en este hemisferio se ha visto amenazada. Los países de la región que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. (ALBA), enarbolan políticas encaminadas al control absoluto de estado sobre los bienes materiales y espirituales.

Modificaciones de las Constituciones de esas naciones, que les permite a sus presidentes reelegirse, está en el orden del día. Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, ponen en practica este nuevo continuismo en el continente, paso previo a la perpetuación en forma indefinida en el poder. Otras repúblicas latinoamericanas pretenden imitarlos.

Para justificar los errores de la dirección cubana, que evidencian el fracaso de la planificación y el colectivismo, los líderes latinoamericanos a nuevos y viejos argumentos. El bloqueo como lo llama el castrismo, o el embargo económico, es el principal obstáculo al desarrollo sostenido de la isla.

No pueden los populistas que integran el ALBA, acusar a los Estados Unidos de América (EUA), por más tiempo del colapso de la economía cubana. Del desastre en la industria azucarera, de los bajos rendimientos agrícolas como consecuencia de la colectivización, la caída de las exportaciones, junto a la disminución de los ingresos.

Exportar las responsabilidades, siempre ha sido una especialidad de la clase dirigente latinoamericana ¿Por qué acusar a otros estados de la crisis crónica y estructural que sufre Cuba? Durante años, éstos que hoy encabezan los gobiernos agrupados en el ALBA, han tenido como programa de acción la lucha contra el Primer Mundo.

Proliferan en América Latina unas ideas muy peculiares, sobre la formación de la riqueza o de la pobreza. Estos mandatarios izquierdistas piensan, que los empresarios carecen de sensibilidad social, por lo tanto, es justo nacionalizarlos y que el mercado es un instrumento para el enriquecimiento de las oligarquías nacionales.

Por eso, consideran se debe controlar. En los últimos tiempos estos nuevos marxistas-leninistas, al frente de sus respectivos gobiernos, repiten sin cesar los viejos testimonios: “que la culpa de la miseria, de la existencia de campesinos hambrientos, la tienen las compañías trasnacionales que saquean a estos países”.

¿Cómo pueden sorprenderse que en Venezuela y también en Bolivia, en sus momentos de afirmación nacionalista, intervengan las empresas petrolíferas y de gas? Estos estados al pasar estos cuantiosos recursos a su patrimonio, creen que es la llave o el camino de la prosperidad colectiva, herencia ideológica recogida del arsenal cubano.

Porque esas son las ideas que subyacen en las proyecciones políticas de los defensores del Socialismo del Siglo XXI. Los cuales han creído, que las riquezas del continente solo sirven para alimentar: “el derroche de las naciones depredadoras del mundo capitalista”. Y si esas son las ideas ¿Cómo sorprenderse de las consecuencias?

Imposible que alguien se asombre, que los políticos de izquierda sean o no marxistas, vivan con una perenne obsesión. Asumir para el estado, parcelas cada vez mayores de las actividades económicas. Pretenden ignorar el ejemplo de Cuba, cuyo estatismo deficiente bloquea la libertad económica, causa de las calamidades de su pueblo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

CUMBRE SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA, Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara. 26 de noviembre del 2009. (FDC). Del 16 al 18 de noviembre del 2009, se efectúo en Roma, sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Cumbre sobre Seguridad Alimentaría. En la misma participaron jefes de Estado y de Gobiernos, para discutir sobre el hambre, flagelo éste, azote de la humanidad.

La delegación cubana a este evento, estuvo presidida por el General de División y Ministro de la Agricultura Ulises Rosales del Toro. Como en ocasiones anteriores, éste se limitó en su intervención a exponer los desgastados puntos de vista del castrismo: “De que el hambre es responsabilidad de los países desarrollados”.

El Vicepresidente del Consejo de Ministros y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), utilizó como de costumbre el tono hipercrítico, al referirse a la ausencia de los mandatarios del Grupo de Países más Desarrollados (G-8). Acusó a éstas naciones de “no tener valentía de enfrentarse a los países en vías de desarrollo”.

Poco se conoce, de las intervenciones efectuadas en dicho conclave por los participantes. La prensa oficial solo reflejó fragmentos de los discursos, de algunas personalidades de reconocida posición a favor del totalitarismo cubano, como el del dictador Libio Muamar Gadafí y del izquierdista Luiz Inacio “Lula” da Silva.

Sin lugar a dudas, el panorama actual de los pueblos del Tercer Mundo y la mayoría de las naciones latinoamericanas es compleja. La ayuda para el desarrollo que hacen los estados ricos, a las naciones de mayor pobreza, se cumple según lo estipulado en los acuerdos de la Primera Cumbre.

Ya por una serie de factores, tanto internos como externos, la cifra de 800 millones de personas carentes de alimentos, que existían entonces ha cambiado. La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Barcena estimó: “Que cuatro millones de latinoamericanos engrosaran las filas del desempleo”.

Y añadió: “…. el 30 % de la población latinoamericana vive en la pobreza.” Estos negros augurios expresados por un organismo, que califican muchos, con razón de partidarios de la estatización de la economía, llena más de incertidumbre el futuro de estos pueblos, si sus líderes siguen los “consejos” de Cuba.

De nuevo, en esta Cumbre Alimentaría se habló de un mundo más solidario. Se enfatizó en que los países con mayores riquezas y desarrollo, cooperen en el combate contra la ignorancia, las enfermedades y miserias. Las grandes economías necesitan con mayor fuerza mercados para sus producciones.

Sería realmente ilusorio suponer, que solamente con la desición de cooperar de las naciones ricas podrían resolverse los inmensos problemas acumulados de los Países en Vías de Desarrollo. La ayuda considerable para el progreso entregado a los países pobres, se despilfarró en un marasmo de irresponsabilidades, ineficiencias, corrupciones y gastos militares.

Decía el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, en la última Cumbre de Las Américas, que era injusto culpar a los países ricos y en particular a los Estados Unidos de América (EUA) del hambre y la miseria imperante en el Continente, insistía en el uso inadecuado dado a los aportes para el desarrollo.

En su último día de sesiones, el representante cubano, Rosales del Toro, volvió a esgrimir los argumentos de siempre, como fue: “El injusto orden económico vigente y lo desastroso del intercambio desigual”. Es decir en el carácter injusto de los precios de los productos agrícolas o de las materias primas.

Increíble, que a estas alturas en una conferencia, donde se hable de reducir el hambre, se lancen ataques contra los países desarrollados y la Economía de Mercado. Ocultan la causa de la pobreza que sufre la mayoría del pueblo cubano, por eso, la Cumbre sobre Seguridad Alimentaría terminó, sin los resultados esperados.

ASPIRANTES A MONJES SOCIALISTAS, Rafael Pérez González.

Parroquia, Santa Clara, Villa Clara, 19 de noviembre del 2009 (FDC). Los monjes se caracterizan por una vida dedicada a la oración y existen órdenes religiosas en que pasan parte de su vida encerrados en una celda de clausura. Comen de manera frugal y están alejados de todos los placeres de la vida mundana. Solo se dedican a su fe y a sus trabajos en la congregación.

Si un cubano de a pie desea vivir sólo con su salario, podría intentarlo, pero antes necesitaría hacer algunos cálculos para ver si es posible realizar este deseo, sin pasar a una vida monástica. No deberá ostentar con su vestimenta y usará solamente una muda de ropa al año, además de tener una dieta magra acorde con los ingresos.

Así solo tendrá que comprar una pieza de cada una, de lo que compone la indumentaria individual. Al precio actual de esos artículos, el costo estaría cuando menos en 32. 00 CUC, es decir 32 por 25 igual a 800 pesos cubanos.

Tiene que estar integrado a la sociedad, o sea deberá trabajar. Por esta razón debe trasladarse a diario a su centro de trabajo y por ende gastar un peso para ir y uno para regresar a su casa. Como le corresponde laborar unos 312 días al año, el total seria 624 pesos destinados al transporte de tracción animal.

Para no ser tildado de asceta, usará utensilios de aseo personal. Como todo se cuenta por unidad, debe entonces emplear un jabón al mes, así como un desodorante y un tubo de pasta. Esto resulta en 5 pesos moneda nacional (MN) mensuales promedio para la pasta dental y 15 para el desodorante, si lo encuentra en ese precio, lo que da un total anual de 240 pesos MN.

No debe caer en el pecado de la gula y solo desayunará con el pan que le toca por la tarjeta, al módico precio de 0.05 centavos la unidad. La mitad del mes se alimentará con lo que reciba por la cuota de racionamiento. Así solo afrontará los gastos de los quince días que restan. Los egresos anteriores totalizan la módica suma de 18.25 pesos.

En esa segunda quincena puede suponerse que sólo comerá arroz y frijoles y lo que pudiera recibir en la carnicería, también racionado. Que además invertirá dinero en comprar lo necesario, para preparar las raciones antes descritas, como especias condimentantes, aceite, sal y otras menudencias.

Este cálculo anterior sería entonces 180 días del año por 7.50 diarios, lo que es igual a 1350. No se tiene en cuenta en la operación anterior, que ahora los chícharos se han suprimido de la Tarjeta de Racionamiento y se venden de manera liberada al precio de 3.50 pesos por libra.

Todo lo dicho anteriormente, es solamente referente a las cenas, pues se supone que este cubano almuerce en su trabajo al módico precio de un peso diario. Esto haría un total de 312 pesos al año, en la hipótesis de 26 días de labor por mes. Además en su mes de vacaciones no almorzará o lo hará en casa de amigos y familiares.

Falta incluir en la lista de gastos, el consumo del combustible para cocinar y de electricidad. Pero con la Revolución Energética, lo hará con la energía antes citada. Esto implicaría un gasto nunca menor de 25 pesos al mes, lo que sumarían 300 pesos al año. Además unos 60 pesos mensuales, para pagar la deuda de los nuevos refrigeradores chinos, igual a 720 en el mismo período.

Llegado el momento de sumar todos los gastos, si lo hacemos con cuidado, se observa que la cifra es de 4364 pesos cubanos. En la suposición que ese cubano reciba un salario de 350 pesos mensuales, que esta por encima del sueldo medio en el país, la diferencia sería 4200 menos 4364, o sea un déficit de 164 pesos.

El ejemplo es hipotético, pero los precios son reales. Se han dejado fuera del cálculo infinidad de cosas que necesita el ser humano, tanto materiales, como las que le son necesarias al que no lleva una vida monástica, como comprar un libro tomar vacaciones. Así la solución podría ser convertirse en un monje del socialismo, para ahorrar aun más y conformarse con el salario.

¿POR QUÉ ESTO NO SE INFORMA? Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara, l9 de noviembre del 2009. (FDC). A diario, tanto la prensa oficial, única autorizada a circular en el país, como las Mesas Redondas, dedican grandes espacios de sus emisiones a la crisis económica. El tema siempre es el mismo, los efectos que esta causa, en los países capitalistas y en especial en las naciones en vías de desarrollo.

Raro es el día, en que no se informa de miles y hasta millones de desempleados que la misma a causado. Hasta ponen en duda los vaticinios que formulan los Premios Nobel en Economía, sobre la segura eliminación de las dificultades, a mediados del año próximo

Causa admiración, que los graves problemas que afectan el patrimonio y las finanzas en Cuba no se recojan en estos medios informativos. Resulta un tema tabú para la opinión pública nacional, conocer a profundidad, las estadísticas no distorsionadas de la realidad cubana, de su industria, comercio y también de la agricultura.

Entre los “sabios” en esta disciplina, se encuentran los periodistas que forman el panel de las Mesas Redondas. En ocasiones junto a Osvaldo Martínez, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Todos ante las cámaras realizan brillantes análisis de la economía mundial e incluso se atreven a ofrecer recetas. ¡Que sarcasmo!

Liborio, como es conocido el pueblo cubano, aspira hace más de medio siglo que estos eruditos y científicos de las ciencias “inexactas” encuentren solución a los graves problemas económicos que enfrenta la nación. Que abandonen su espíritu servil, con lo cual buscan justificar las prebendas y privilegios, que reciben del castrismo a costa de la miseria de sus conciudadanos.

¿Por qué los medios informativos no comunican a los trabajadores, campesinos e intelectuales, la causa verdadera del descalabro político económico y social en la isla? Esta situación no podrá resolverse solamente con petróleo procedente de Venezuela, por grande que sea la cantidad recibida o los créditos especiales.

La infraestructura de Cuba ha sufrido golpes muy fuertes, que ha promovido la descapitalización masiva, tanto de los activos tangibles como intangibles. La agricultura destruida con resultados ineficientes, la industria obsoleta, sin inversiones y falta de mantenimiento. Por lo que el Producto Interno Bruto (PIB) no ha podido recuperarse.

No se habla de la caída de las exportaciones o la disminución de los ingresos por ese concepto. Tampoco de la incidencia que el deterioro económico ha provocado en la salud pública y la educación, lo que está determinado por la necesidad de exportar médicos y profesores al carecerse de fondos exportables.

El pueblo a pesar de la censura y falta de veracidad en las informaciones que le brindan, ha sacado sus conclusiones. La problemática actual solo podría resolverse mediante una amplia reforma estructural, que libere las fuerzas productivas del absurdo bloqueo interno de un modelo fracasado y propicie inversiones nacionales así como extranjeras.

Se habla con insistencia, pero no oficialmente, de la eliminación de la Libreta de Control de Ventas de Alimentos. Conocida popularmente como Libreta de Abastecimientos. El periódico Granma en algunas ediciones ha recogido opiniones en ese sentido, unas en pro, otras en contra. No hay dudas de que existe una gran incertidumbre.

Recientemente en un editorial de ese órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, (PCC), su director Lázaro Barredo Medina, prácticamente culpó al pueblo de la situación de penuria que vive el país. Al plantear que el estado subsidiaba el alimento de la población y que había que cambiar, que estos deben cesar.

Lázaro, tuvo sus respuestas refutantes, pero Liborio sigue desinformado. Los voceros del régimen ocultan la verdad sobre la eliminación o no de la libreta. Ya han desaparecido algunos productos que han sido liberados a precios exorbitantes, inalcanzables para las familias de menores ingresos. ¿Por qué esto no se informa?

¿NADA O CIENTOS? Félix Reyes Gutiérrez.


Ranchuelo, Villa Clara, 12 de noviembre del 2009 (FDC). En la edición del 20 de octubre del 2009, el periódico Juventud Rebelde, en su segunda página, plasmó un escrito que se titula: “La vida, sin nada a cambio”. Cuyo autor refiere que los cubanos deben vanagloriarse con las gratuidades del sector de salud, que impuso el gobierno en el poder hace 50 años.

Julio Martínez Molina, en el segundo párrafo de su artículo manifiesta: “Contamos con varias características que a esta altura de la evolución pueden considerarse bendiciones, entre ellas un excelente sistema de salud, como pocos en el planeta”.

Más adelante dice: “Y hay cosas que no sabemos de dicho beneficio, al cual accedemos de forma del todo gratuita, la mayoría de las veces desconociendo cuanto cuesta cada cosa del estado”. No pocos se preguntan: ¿Hasta que punto serán ciertas tales aseveraciones?

Cuando un ciudadano cubano acude a una policlínica u hospital cualquiera de la isla, la primera preocupación que lleva en su mente, es la cuantía de recursos materiales o dinero disponible, para obsequiar a los galenos que lo atenderán. El sabe que ello se traduce en una correcta atención por parte de los mismos.

El doliente proveniente del campo, conciente del insuficiente salario que devengan los que visten de blanco, traslada hacia la consulta parte de la cosecha recogida. Llámese unas libritas de arroz, frijoles, viandas o queso. Incluso leche y carnes de puerco, chivo, carnero y hasta polluelos.

Quienes habitan en las zonas urbanas, dada la imposibilidad de llevar estos productos, se basan en los ahorros provenientes de los recursos desviados en sus puestos laborales. De lo contrario piden dinero prestado a familiares o amigos y regalan a los especialistas mercancías procedentes de los mercados dolarizados, que van desde jabones, perfumes, champú o ropas.

La situación se torna crítica cuando el contacto enfermo-médico, arroja como resultado que el paciente debe internarse en el centro asistencial, para ser sometido a una investigación. Los parientes del aquejado adquirirán en pesos convertibles o c.u.c., cuya Taza de Cambio está a 25 pesos nacionales por 1 c.u.c. Para comprar todo productos necesarios en el hospital.

Tales como un pijama, a 8. 00 c.u.c.; un juego de sabanas, 7. 00; un par de chancletas, 5. 00; una toalla, 5. 00; un tubo de pasta dental y desodorante a 1. 00 c.u.c. cada artículo. Además un jabón de baño junto a otro de lavar a 0. 55 y 0. 45 respectivamente. Tampoco se puede prescindir de un cubo para almacenar agua, a 3. 00 c.u.c. la unidad, debido a la carencia del líquido en las clínicas.

A ello se le adicionan los gastos de transportación y alimentación, los cuales sobrepasan los 100 pesos nacionales la jornada y cuya máxima está en correspondencia con los días de hospitalización del ingresado. Utilizar una ración de muslo y contramuslo de pollo como complemento en la cocción de una sopa, tiene el coste de 1. 00 c.u.c. por citar un ejemplo.

Martínez Molina, con su trabajo da la impresión que nunca se ha enfermado o ha tenido familiares internados en los hospitales del archipiélago o con el mayor respeto, vive en otra galaxia. De lo contrario trata sus dolencias en los centros de salud para la más alta nomenclatura dirigente, como el CIMEQ o las salas hospitalarias de la corporación CUBALSE.

También se le olvidó decir, que cuando un compatriota suyo acide a una farmacia y estas como casi siempre están como casi siempre carentes de medicamentos. Y la única manera de resolver este déficit, es mediante el mercado sumergible de fármacos…. pues este tampoco es gratis.

Observadores de la realidad nacional le recomiendan a Julio, que se dirija al Departamento Económico de alguna empresa estatal y le siga la pista al 39 % de descuento del salario bruto, que sufren todos los meses millones de empleados del gobierno castrista. Cuando este periodista obtenga la respuesta, entonces sabrá que la salud aquí no es regalada y si le cuesta a los cubanos.

¿QUIÉN SUBSIDIA A QUIÉN? Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 12 de noviembre del 2009. (FDC). Abiertos, más o menos velados, son los debates que origina la propuesta de mantener o eliminar la “Libreta Control de Ventas para Productos Alimenticios. Una gran incertidumbre se apodera de las familias de menores ingresos, casi la inmensa mayoría de la población se verá seriamente afectada.

En artículos anteriores se ha abordado el tema, resulta indispensable que tal decisión, este precedida de una serie de transformaciones socioeconómicas. El periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), en su edición de los viernes, recoge criterios expresados por hombres y mujeres del pueblo con relación al tema.

Circula profusamente de mano en mano, casi en forma clandestina, la carta del actor Luís Alberto García, aparecida en Internet. La misma esta dirigida al señor Lázaro Barredo Medina, director de ese diario, en respuesta a su artículo titulado: “El es Paternalista, tu eres Paternalista, yo soy Paternalista”.

Sin entrar en disquisiciones ideológicas, el autor de la misiva desenmascara a éste y lo califica como “mala suerte de vocero”. El cual pretende en su editorial, defender a toda costa a un estado en plena bancarrota, que ha demostrado su ineficiencia e incapacidad para dirigir la economía del país.

La experiencia cubana de estos 50 años, puede contribuir mucho, a comprender más claramente los efectos negativos de las intervenciones estatales en la economía. Con suficientes razones el autor de la misiva, expone la inconsistencia de los argumentos de Lázaro Barredo, en ese sentido escribe literalmente: “Yo le pregunto ¿Quién subsidia a quien?”.

Continua Luís Alberto, textualmente: “La vilipendiada Libreta de Abastecimientos, el tan nombrado ( subsidio del estado), me cuesta , no se si alguien lo recibirá gratis, alrededor de 150 pesos, que se dividen en las libritas de aceite, el poquito de arroz, los escasos granos y el pan nuestro de cada día”.

Y agregó: “…. algún que otro jabón, la pasta dental y otras pocas cosillas que constituyen la cuota mía y de mis dos hijos. A esto le unimos el agua que se paga, el gas que también se paga y las cuotas del refrigerador y los calderos que generosamente el estado nos entregó”.

Con una gran carga de indignación manifestó: “….cualquiera que no fuese cubano pensaría, que los productos ofertados por la libreta son una regalía del gobierno, pero los del patio sabemos de sobra que los precios de esos productos están en completa correspondencia con los salarios que paga el estado”.

¿Quién subsidia a quien? Se pregunta y agrega: “¿El pueblo al estado con su trabajo mal pagado, o como usted dice, el estado subsidia la alimentación del pueblo?¿De donde sale lo poco o lo que el estado distribuye? si no del esfuerzo casi desinteresado de los trabajadores”.

Comentarios extendidos entre los habitantes de este municipio santaclareño, expresan su aprobación al contenido de la carta. Aplauden con las dos manos, las afirmaciones que en ella se hacen, de que Barredo ha ofendido al pueblo, cargándoles culpas que no tiene, cuando él conoce, que solo hay un responsable…. el gobierno castrista.

Cierto es afirma el popular histrión: “…. que el síndrome cervical de Lázaro le impide mirar hacia arriba y le es mas fácil buscar los culpables, sobre todo si estos están abajo….”. Y al final del documento plantea: “…. es inaceptable eximir de responsabilidad al estado del paternalismo reinante, cuando fue precisamente éste quien lo engendró”.

Surgen nuevas voces, que se unen al criterio casi unánime del pueblo, de la necesidad impostergable de cambios. El régimen actual ha sido incapaz con su zigzagueante política económica de lograr un desarrollo sostenido, pretenden justificar el descalabro, por los subsidios que otorgan y reciben, entonces ¿Quién subsidia a quién?”.

jueves, 19 de noviembre de 2009

ECOS DE LA CUMBRE DEL ALBA, Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 5 de noviembre del 2009. (FDC). Acaban de caer las cortinas de la cumbre celebrada en Cochabamba, Bolivia, que durante dos días sesionó en esa ciudad. Con la presencia de los presidentes que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y donde una vez más la retórica izquierdista antinorteaméricana, se sintió con mucha fuerza.

A este grupo de países los une una plataforma común, bien definida, esta es opuesta a los Tratados de Libre Comercio de Estados Unidos de América con Latinoamérica. Comandados por el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, sus objetivos son políticos, económicos y militares, en franco desafío a los países desarrollados del orbe.

Más que un bloque, donde se reúnen varios estados de América Latina y el Caribe, para buscar las vías que les permitan salir del atraso económico y el subdesarrollo tecnológico. Estos estadistas han creado un frente, cuya finalidad es combatir al gobierno de los Estados Unidos y otras naciones ricas del mundo.

No es por casualidad, que estos mandatarios agrupados en dicha alianza, eliminen paulatinamente las instituciones democráticas. Siempre con el inicio de procesos de referéndums para modificar las constituciones establecidas, para así romper las trabas que frenan la violación de los derechos económicos, políticos y sociales de las respectivas ciudadanías.

Por eso, para lograr coronar sus objetivos, siguen los consejos chavistas-fidelistas, a través de los cuales pretenden perpetuarse en el poder. Disímiles artimañas se ejecutan, como las que se aplican en Nicaragua, donde Daniel Ortega aspira a reelegirse en un paso abiertamente inscontitucional. Con la política de esta alianza, la “Libre Empresa” corre grave peligro.

La bandera principal que levanta el ALBA, es la lucha contra el inevitable e irreversible proceso de globalización. Ellos señalan que: “…. la globalización hace más ricos a los países ricos y mucho más pobres a los países pobres”. Presentan esto como un mal y una conjura del capitalismo mundial.

Globalización, representa en estos tiempos, una apertura de mercados, la libre circulación de capitales, productos, mercancías, tecnología e información. Todo esto demuestra, que el verdadero progreso no está en la ceguera política Chavista-Fidelista, sino en la inseparable alianza de dos libertades…. la política y la económica.

Una vez más este cónclave se refirió al tema del Embargo Económico Norteamericano hacia Cuba, a la creación de una moneda única, “El Sucre”, la cual será utilizada, como medio de pago en las transacciones entre estos estados y a no emplear el dólar estadounidense. También la formación de empresas conjuntas en determinadas ramas de la producción.

Una mención al embargo, se hizo en casi todas las intervenciones de los mandatarios a la cita. A pesar de eso, estos olvidaron, que en Cuba el gobierno totalitario bloquea el desarrollo hacia el progreso, a la vez que viola los derechos humanos. Hecho más condenable que cualquier otro que afronte la sociedad cubana.

Ratificaron nuevamente sus propósitos de construir el Socialismo del Siglo XXI, que como el anterior conduce a la sociedad cubana al estancamiento económico. Una mayor y asfixiante centralización de los recursos, la colectivización forzosa de la agricultura, un incremento inusitado de las penalidades de la población…. así continuará el nuevo escenario.

Volvieron con fuerza a la carga, al analizar la situación en la región, lanzaron duros ataques contra las naciones desarrolladas, por las desventuras que en este aspecto sufren los países del denominado Tercer Mundo. Aunque, no es menos cierto, que los problemas de los países subdesarrollados en gran parte son derivados de nocivos factores internos.

Hay que enterrar de una vez, el estandarte de este grupo de naciones, la pertinaz campaña contra las inversiones extranjeras de las multinacionales, o contra los injustos términos del intercambio comercial. Los cuales no son otra cosa, que ejercicios retóricos totalmente de espaldas a la realidad, como estos ecos de la cumbre…..

LA LIBRETA DE ABASTECIMIENTO MUERE, Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara. 29 de octubre del 2009. (FDC). Un extenso editorial publicó, el pasado viernes 9 de octubre del año en curso, el periodista y director del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC). El señor Lázaro Barrero Medina, al que tituló: “Él es Paternalista, tú eres Paternalista, yo soy Paternalista”.
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Nada de trascendental encierra su escrito, lo que si es evidente, que es el criterio de la dirección política del país. Se pretende dar marcha atrás, a algunos aspectos de su nefasta proyección económica, caracterizada por la excesiva centralización del estado, sobre todos los bienes de la sociedad, tanto materiales como espirituales.

Este comunicador, a su vez, panelista de la Mesa Redonda, es el mismo que junto a la periodista Arleen Rodríguez Derivet, escribieran un libelo cargado de mentiras. Con el objetivo de desacreditar la persona de Elizardo Sánchez Santa Cruz y a la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, que tan duras batallas desarrolla.

El cubano atesora una rica y amarga experiencia de las estrategias económicas del régimen. Han sido casi 50 años de crueles experimentos, donde las reformas implantadas y medidas ejecutadas, han significado más atraso, mayores dificultades financieras, poco desarrollo e incremento de las penalidades de la población.

De nuevo este portavoz oficial, vuelve a la carga, para justificar la política de irracionalidad económica, que el gobierno aplica. Ahora pone de manifiesto la falsedad de las concepciones equivocadas sobre la “justeza social.”. Pero no señala en ningún momento las causales de estas aberraciones.

En el artículo que comenta con mucho interés la ciudadanía, este se refiere a las discusiones que tienen lugar en los núcleos del Partido Comunista. Habla de los daños que produjo al país, el paso de los huracanes, que unido a las crisis económicas, obligaron a realizar profundos ajustes en los siempre planificados planes totalitarios.

“Donde por años dije digo, ahora digo diego”, esa popular frase se desprende del siguiente párrafo: “La justicia social, no es el igualitarismo, es en el Socialismo la distribución bajo el principio de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, esto afirma Lázaro Barrero, fiel servidor de la elite gobernante.

Deben empezar por aclarar conceptos. El papel del Estado esta bien definido en la Sociedades de Derecho. Este no debe ser un instrumento en manos de los grupos de poder, sino el aparato que garantice la institucionalidad del país. Frene el intervencionismo estatal, que impide su desarrollo material y espiritual.

Debates amplios, son los que no tolera se efectúen los dirigentes del partido único. Las reuniones donde se analizan los discursos de Raúl, están controladas, para no permitir que se emitan criterios que vayan en contra de la política oficial. El pensamiento libre sigue embotado, ni cambios, ni aperturas y si mayor opresión.

Querer eliminar en este momento el Control de Ventas Para Productos Alimenticios, sin que existan las condiciones que permitan liberar las fuerzas productivas, constituye un grave error. Ahora estos voceros del castrismo, dejan entrever sin quererlo, los graves perjuicios ocasionados a la economía nacional por la casta gobernante.

Con estos señalamientos sobre el paternalismo, pretenden justificar un proyecto económico erróneo, aplicado en estos años. No tienen otro propósito, que la defensa del estado, que ha demostrado su ineficiencia en la administración de los recursos de la nación. Sin ruborizarse plantea: “… la revolución es torrente de justicia…”.

Todo el contenido del artículo va dirigido a demostrar, como el Estado está obligado a realizar cambios. No en el sentido que el pueblo quiere, de liberar las propiedades y estas se conviertan en fuente de la productividad, base de un fuerte mercado, con lo cual… “la Libreta de Abastecimiento muere”.

LA LIBERTAD ECONÓMICA, Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara. 22 de octubre del 2009. (FDC). Declaraba un turista europeo, al preguntársele sus impresiones sobre su reciente visita a Cuba, lo siguiente: “La imposibilidad de expresar lo que se piensa, es la causa esencial del atraso económico del país’’ y agregó: “la falta de institucionalidad, de tolerancia, de violaciones a la democracia, condicionan la no existencia de libertades económicas”.

Estas opiniones expresadas por un turista extranjero del Viejo Continente, confirman como la verdad se abre paso. Los cientos de manuales editados para justificar la existencia de un sistema irracional y toda la campaña que desarrolla la izquierda, para defender el último reducto del estalinismo, están condenados al fracaso.

Las estadísticas sobre crecimientos económicos no reflejan la realidad objetiva. No toda la opinión pública de los países democráticos del mundo, posee un conocimiento exhaustivo, del estado actual de la economía cubana, del daño sistemático que ocasiona a las ya pésimas condiciones de vida de su población, la caduca dirección política.

Al nativo de éste país insisten en mantenerlo alejado del conocimiento de los datos macroeconómicos. Del estado de su balanza de pagos, déficit comercial y financiero, de la caída de los precios de los productos básicos de exportación y la subida de éstos en las importaciones.

No se puede culpar por más tiempo al embargo económico-financiero y comercial, que el gobierno de Estados Unidos de América ejerce contra la isla. Por la situación imperante en el país, que son las consecuencias que acarrea la falta de fuentes de financiamientos y de la imposibilidad de obtener créditos blandos.

De correcta se puede calificar la definición hecha por el visitante de marras, como conclusión de su viaje a la república bananera socialista. El control político del castrismo condiciona la centralización, esto es, la subordinación de todos los aspectos de la vida económica al liderazgo del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Hay un hecho cierto, las generaciones nacidas después del triunfo de la Revolución, conocen una “historia mal contada”. Les han enseñado que los males de Cuba fueron heredados por el estado del régimen semicolonial y de los gobiernos corruptos que existieron, hasta el año 1958, en este país.

Desde luego la economía cubana, antes del año l959 del siglo pasado, era subdesarrollada. Presentaba serios problemas estructurales, insuficiente crecimiento económico, monoproductora de azúcar y de productos semielaborados, un por ciento considerable de su Producto Interno Bruto (PIB) se generaba en la rama azucarera, existían serios problemas de empleo y subempleo.

El gobierno castrista prometió resolver las dificultades existentes, los posteriores acontecimientos fueron diferentes. Violentada la libertad se impuso al pueblo cubano un sistema totalitario, el “Centralismo Democrático”, el cual determinaba el sometimiento de toda la vida nacional a la elite vitalicia gobernante, con cerca de 50 años en el poder.

Sobre la base de la planificación se encuentra organizada la economía de esta nación. Aquí los más altos dirigentes del partido toman las decisiones y ordenan su implementación a los administradores de empresas. Las órdenes se establecen en los planes anuales, cuya aprobación radica en una supuesta participación popular.

Por lo menos el extranjero después de contactar con el pueblo de la más Grande de las Antillas, pudo llegar a esa conclusión. Donde que el pensamiento crítico, la independencia de criterios y la libre búsqueda de la verdad, es el único camino para alcanzar la libertad económica.



jueves, 5 de noviembre de 2009

EL SOCIALISMO ECONÓMICO. UNA UTOPÍA. Ramón Jiménez Arencibia.

El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 15 de octubre del 2009 (FDC). Parte de la política de adoctrinamiento ideológico que desarrollan los grupos de Orientación Revolucionaria, están las dedicadas a la preparación económica. Esta es tarea fundamental del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuyo objetivo es familiarizar a la militancia y a los trabajadores en general, en los lineamientos económicos de la máxima dirección política.

Desde que la Revolución se definió socialista y el partido se proclamó el heredero del Partido Revolucionario Cubano de José Martí, además del único autorizado a funcionar en Cuba. De inmediato se dió a la tarea, como lo hicieron sus homólogos de la desaparecida Cortina de Hierro europea, de concientizar a los obreros.

Comenzaron a impartirse clases sobre los principios económicos marxistas. Cazadores de conciencia fueron desplegados en los centros de trabajo y de estudio. Había que crear la necesidad de que el proletariado, ganara en conciencia de clase, para que se convirtiera en la fuerza de choque de la Dictadura del Proletariado.

La obra esencial de Carlos Marx “El Capital”, que resume el contenido económico de esta doctrina. Se convirtió en el manual de estudio obligatorio de todo aquel, que estaba en el aparato del estado, en cualquiera de las estructuras del partido y de los que aspiraban alcanzar un puesto en la elite gobernante.

Cientos de manuales surgieron alrededor de los volúmenes de este clásico tratado. Ellos reforzaban los conceptos que expresaban: .. La plusvalía, propiedad privada, centralización del capital, crisis cíclicas de súper-producción, depauperación de la clase obrera y otros temas, los cuales justificaban su sistema totalitario.

Los vaivenes de la política oficial unido a continuos descalabros en el campo de la economía, minaron el entusiasmo inicial. La teoría se divorciaba cada día más de la práctica, los encargados según los principios leninistas de llevar adelante la revolución proletaria, eran los más afectados por las aberraciones del sistema.

Continuaban los males de la estructura económica heredada del pasado, lejos de resolverse se agudizaron. Cuba seguía como monocultvista, además de monoproductora. La aplicación de una nefasta política de nacionalizaciones, unido a la colectivización de la agricultura frenó el desarrollo del país, los percapitas de consumo disminuyeron y el nivel de vida descendió

Cuando se produjo la caída del Campo Socialista Europeo y el derribo del Muro de Berlín, ya los preceptos económicos marxistas habían perdido terreno. Nadie creía en la superioridad económica del socialismo sobre el capitalismo, de que en el sistema actual el obrero no producía plusvalía, sino plusproducto.

El período especial echó por tierra, lo que quedaba de esas concepciones económicas. La dirección del país abandonó el dogma ortodoxo de la misma y como tabla de salvación aplicó algunas tibias políticas de mercado, se abrió a la inversión extranjera, autorizo negocios por cuenta propia y los mercados paralelos a precios diferenciados o por divisas convertibles.

Salvo raras excepciones, conformada por la elite que dirige el país y los elementos comprometidos de la Policía Política, nadie cree en las verdades económicas del leninismo. El país, durante estos casi 50 años, ha sufrido las consecuencias del “dirigismo” en la esfera económica, el colectivismo y la estatización.

Mintieron los agoreros del sistema al decir que Cuba no era invulnerable a las crisis. La situación actual demuestra lo contrario, el pueblo siente la inminencia de un nuevo Período Especial, se vislumbra el cierre de fábricas, miles de trabajadores interruptos, una espiral en los precios debido a la escasez, la sombra del hambre reaparece.

Al cabo de estos 50 años, se evidencia, que la educación económica recibida por este pueblo ha sido pura ficción. La dura realidad pone al desnudo la falacia de una doctrina esclavizadora del ser humano, cuyos exponentes falsifican las conclusiones de la historia, la práctica ha demostrado que el socialismo económico es una utopía.






A LA DIRECCIÓN CENTRALIZADA, Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara, Villa Clara, 8 de octubre del 2009 (FDC). Todos los medios informativos en Cuba dedican horas interminables del día, para acusar al sistema de propiedad privada de la actual situación que vive el mundo. Estos minimizan las medidas que aplican los Estados Unidos de América y la Unión Europa para eliminar la crisis económico-financiera, cuyos resultados alentadores avizoran una segura recuperación.

Rara es la ocasión, que en las emisiones radiales y televisivas, como también en los editoriales de la prensa escrita, no se ahonde en el tema. Hoy, el contenido esencial de todas estas emisiones están dedicadas a desinformar, tergiversar para confundir con ello, a la opinión pública nacional e internacional sobre lo que acontece.

Quienes durante años han sufrido el enorme bagaje de la propaganda oficial, sienten estar embriagados. Conocen hasta la saciedad, que estos servidores incondicionales del régimen totalitario hacen lo indecible para mantener su Status Quo social, que les permite disfrutar de los beneficios, que trae aparejado la lealtad a la élite gobernante.

Estos epígonos de la mal llamada Dictadura del Proletariado, ven como dice el refrán, la paja en el ojo ajeno y no la ven en el propio. Señalan con énfasis que la crisis inmobiliaria surgida en Estados Unidos de América fue el comienzo de la gran depresión mundial.

Todos éstos trasnochados añoran el regreso de la Cortina de Hierro, afirman que estas convulsiones significan el fin del capitalismo. Que la crisis partió de las inmobiliarias y dió lugar a otras con carácter económico –financieras, energéticas, medioambientales y como colofón de lo anterior, la política.

Es innegable que los efectos de este trance se dejen sentir con fuerza en casi todos los continentes. El desempleo se ha incrementado como consecuencia de la contracción de la economía, lo que ha originado el cierre de industrias, la quiebra de bancos y de muchos comercios.

Los ingresos de varias naciones se han visto reducidos, producto de la disminución de las exportaciones. La izquierda marxista-leninista no cesa en buscar por todas las vías cambios estructurales. Postulan la necesidad de establecer un nuevo sistema financiero que desplace al actual basado en el dólar.

Pretenden canalizar el descontento, que lógicamente surgen espontáneamente en los pueblos. Arremeten contra la Economía de Mercado, la cual satanizan, aumentan sus ataques contra la iniciativa privada y el Estado de Derecho. Culpan a Estados Unidos, a la Unión Europa y al resto de los países ricos de la actual coyuntura.

El cubano que lee diariamente la prensa, única que circula en Cuba, se queda atónito por las informaciones que aparecen en sus páginas, como: “! Qué manera de ocultar la realidad! De mentir sistemáticamente ¿Quién dice que en Cuba la crisis mundial no ha venido a agudizar la que sufre éste pueblo hace 50 años...?

En este archipiélago existe un desempleo o subempleo, el cual esta enmascarado, pero que es evidente. Miles de jóvenes los ponen a trabajar durante dos o tres horas en la chapea de solares yermos, a otros miles por la paralización de los centros laborales los envían a trabajar en la construcción de túneles.

Otros miles, en el período de las tibias reformas que fueron autorizados a realizar trabajos por cuenta propia, ahora les retiraron las patentes y hoy están desempleados. Muchas fábricas producto de la crisis energética, solo trabajan unas horas al día y envían interruptos a los trabajadores para sus casas, sin contar los obreros ya disponibles.

Reducción de las exportaciones e importaciones, disminución de la producción, caída de los precios de los productos exportables como: níquel, tabacos, azúcar y cítricos. Bajos rendimientos agrícolas y en las zafras azucareras, reducción de los ingresos, incrementos de la deuda externa. Este es el cuadro… no culpen al Neoliberalismo, sino a la Dirección Centralizada.




jueves, 29 de octubre de 2009

LA TRANSICION ECONÓMICA NECESARIA. Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara Villa Clara, 1ro de octubre del 2009 (FDC). Querer tratar el tema de los cambios necesarios que deberán ejecutarse en el campo económico en el Pos-Castrismo, resulta difícil y complejo. Colocar al país en el camino del progreso, al mismo nivel alcanzado por otras naciones, exige una dosis de comprensión, claridad y sabiduría.

Condición inexcusable de lo anterior, es la transición política pacifica, que deberá efectuarse con el regreso a la institucionalidad y legalidad democrática. Volver al Estado de Derecho, al respeto de los principios que establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos y una Sociedad Civil.

Durante casi todo el siglo XX y principios del XXI, transcurrieron diversos procesos de transformación política, económica y social. En unos, las mutaciones efectuadas representaron vigorizar la iniciativa privada, instalar economías de mercado, desarrollar las fuerzas productivas, incrementar las inversiones extranjeras, lo que redujo del déficit presupuestario.

En otros segmentos del planeta, el panorama fue en extremo diferente, la evolución política realizada condujo a crear estados totalitarios. Eliminaron la propiedad privada, la democracia representativa, la libertad de expresión, el pluralismo político. Bajo este nuevo sistema, los pueblos se hicieron cautivos y perdieron su condición de hombres y mujeres libres.

La Revolución Bolchevique, en el año l9l7, del pasado siglo, dividió al mundo en dos sistemas diametralmente opuestos. El Capitalista y el Socialista, ambos por su esencia son indiscutiblemente encontrados, aunque en el mundo de hoy, el bloque de países que integraban la Cortina de Hierro desaparecieron en Europa, no así en América y Asia.

No obstante lo anterior, los espectros de ese fantasma merodean con fuerza en América Latina. Estos amenazan nuevamente con convertir al ser humano en esclavo del estado, ensayan nuevas modalidades para llegar al poder, establecen alianzas con las izquierdas más extremistas del continente y siguen con la acusación al primer mundo de la pobreza del tercero.

Los marxistas-leninistas cubanos encabezados por su Primer Secretario Fidel Castro Ruz, iniciaron a principios de los años 60, del transcurrido siglo, el transito del Capitalismo sub-desarrollado que existía en Cuba, hacia una economía centralizada dirigida por el estado. Desmontaron todo el andamiaje de la Sociedad Civil, nacionalizaron las industrias y el comercio.

Las consecuencias de esta aberración histórica, la sufre de forma indecible el pueblo. La economía se ha visto paralizada por la escasez de petróleo, fertilizantes, materias primas. La industria azucarera desmantelada, las exportaciones e importaciones disminuyeron, el desempleo y el subempleo aumentan, la crisis económica es crónica y estructural bajo este sistema.

Reforma como la efectuada por el gobierno en 1994, en un intento por sobrevivir desde el punto de vista económico, no es lo que se aspira con una transición. Deben ir al fondo del problema, corregir las ineficiencias que manifiesta el actual ordenamiento, eliminar las restricciones que se aplican a las leyes del mercado.

Como es lógico, las transformaciones económicas no se efectuaran en las actuales condiciones imperantes. Hubo ciertos indicios de que la dirección del país intentaba llevar a cabo una lenta transición desde la economía centralizada, a la que algunos llaman “economía mixta”, integrada por empresas estatales y compañías privadas.

Fidel y Raúl Castro, como exponentes de la línea dura del gobierno nacional, se resisten a la adopción de autenticas reformas de mercado. Tal obstinación encuentra su explicación en el hecho, que una recuperación de la economía que siga pautas del Libre Mercado, producirá una erosión del poder y del control político.

Cual primer supuesto de una alta prioridad para la población cubana, sería el aumento de sus niveles de consumo, uso de la libre expresión de la demanda. Aumento de la producción, empleo, comercio, transporte e inversiones. Son tareas básicas de una transición económica necesaria.





INTRANSIGENCIA GUBERNAMENTAL, Félix Reyes Gutiérrez

Ranchuelo, Villa Clara, 1ro de octubre del 2009 (FDC). Dos países con culturas diferentes optaron para su desarrollo por la vía del socialismo. Ambos padecieron la intervención estadounidense en sus territorios. Sin embargo, mientras hoy uno avanza en la esfera socio- económico, el otro cada día se postra más, la fórmula parece ser la tolerancia.

Después de sufrir la ocupación china, francesa y japonesa, el territorio que actualmente ocupa la República Socialista de Viet Nam, sufrió desde 1959 hasta 1975, la invasión norteamericana. Su origen fue la determinación de las guerrillas comunistas de Viet Nam del Sur (Vietcong), apoyadas por Viet Nam del Norte, de derrocar al gobierno survietnamita.

El enfrentamiento desembocó en una guerra entre ambas partes y se convirtió en un conflicto internacional, cuando Estados Unidos de América y otros 40 países apoyaron a Viet Nam del Sur. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y la República Popular China suministraron municiones a Viet Nam del Norte y al Vietcong.

Se estima que en la confrontación perecieron más de cuatro millones de vietnamitas. Tres millones fueron heridos y cientos de miles de niños quedaron huérfanos. La utilización de napalm mutiló y mató a miles de civiles. El uso de defoliantes empleado para eliminar la cobertura vegetal, devastó el medio ambiente de un país fundamentalmente agrícola.

Viet Nam, que se había fraccionado en 1954, en dos territorios, Viet Nam del Norte y Viet Nam del Sur, se reunificó, el 2 de julio de 1976. Desde entonces tomó el nombre de República Socialista de Vietnam y la ciudad de Saigón, situada al sur de la nación fue rebautizada con el nombre de Ciudad Ho Chi Minh.

En julio de 1995, los vietnamitas restablecieron relaciones diplomáticas con los estadounidenses, a pesar de los cuantiosos daños humanos y materiales que estos les causaron. Con la instauración de una economía de mercado, mantienen un Producto Interno Bruto por encima de 630.50 dólares per cápita y es uno de los principales exportadores de arroz a nivel mundial.

Lo inverso ocurre en el hemisferio occidental, a la entrada del Golfo de México, la República de Cuba sufrió el colonialismo español, a partir de 1512, cuando el soldado ibérico Diego Velázquez De Cuellar fundó la villa de Baracoa. La ocupación dio origen a Las Guerras de Independencia, ocurridas de 1868 hasta 1878, la de 1879 y desde 1895 hasta 1898.

El 10 de diciembre de este último año, se firmó el Tratado de París, acuerdo que significó el fin del conflicto y la renuncia de España a la soberanía sobre Cuba. Un gobierno militar estadounidense administró la isla, hasta el 20 de mayo de 1902, cuando en el archipiélago se instauró formalmente bajo la presidencia de Tomás Estrada Palma una República.

La ocupación norteña contribuyó al logro de ciertas mejoras en el país, como la erradicación de la Fiebre Amarilla. Simultáneamente, numerosas empresas estadounidenses realizaron fuertes inversiones en la economía cubana y adquirieron así el control de muchos de sus recursos, especialmente de la creciente industria azucarera.

A partir de 1924, transitaron por la isla entre otros los gobiernos de Gerardo Machado, Federico Laredo Bru, Ramón Grau San Martín, Carlos Prío y Fulgencio Batista. En 1959, Fidel Castro Ruz tomó el poder y declaró el comunismo en la isla. Nacionalizó las empresas extranjeras y rompió las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y perdió así su mayor socio comercial.

Durante la década de los 70, Cuba firmó varios pactos con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y países del bloque comunista europeo, los cuales incluían el comercio entre las naciones y la prórroga de los pagos de la deuda externa cubana. El archipiélago cubano pasó a ser miembro del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME).

Con el colapso de la URSS, en los años 90, las ayudas y subsidios del bloque soviético llegaron a su fin. El precio de las mercancías aumentó exorbitantemente. La pasta dental, jabón, aceite comestible y otros productos de primera necesidad, desaparecieron de los mercados. La falta de petróleo suscitó apagones de entre 12 y 18 horas diarias, así como la parálisis de las industrias.

La República de Cuba hoy, se sustenta sobre el capricho gubernamental de no estrechar vínculos con el gobierno del norte, lo reverso al deseo popular. Mantiene alejada la mano de sus vecinos más cercanos, pese a nunca haber recibido los perjuicios de los amigos vietnamitas. Cuba con una economía estatal e insuficiente balanza comercial involuciona cada segundo que transcurre.

COMEDORES PUNTO FINAL, Rafael Pérez González.


Parroquia, Santa Clara, Villa Clara, 1ro de octubre del 2009 (FDC). Los fenómenos sociales no son como muchos de la Física, en los cuales si se saben determinados valores de las variables que intervienen en el mismo, se calcula la variable desconocida mediante una o algunas fórmulas. Pero en los primeros una variación del estado inicial o de partida, puede generar una reacción inesperada por completo.

La semana pasada el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista Cubano, informó que se empieza a modo de prueba, en cuatro grandes ministerios, la sustitución del almuerzo de los trabajadores por la cantidad en metálico de 15 pesos, para que estos sufraguen su alimentación, por ser este el costo aproximado en pesos cubanos del valor en c.u.c. de una ración.

Para los trabajadores, este refrigerio es fundamental y hasta algo por lo que vale la pena trabajar en un lugar o trasladarse para el mismo. Esto le ahorra en su casa una comida al día, si es uno solo el que labora en el hogar o una por cada miembro que lo haga. Tanto es así, que cuando todos están de vacaciones, las amas de casa se tiran de los pelos, pues la comida no alcanza.

Según la fuente, esta medida se extenderá a casi tres millones y medio de trabajadores. Con un sencillo cálculo, 15 por esta última cantidad es igual a 52.5 millones de pesos diarios y esto por aproximadamente 300 días laborales al año, asciende a la suma de 15750 millones de pesos, que entraran anualmente al torrente circulatorio del país, donde ya reina una gran inflación.

Este dinero no tiene respaldo productivo y los criollos que antes se “defendían” con el ahorro del arroz que no consumían, por almorzar en sus empleos, tendrán ahora que comprarlo, debido a que deberán llevar algo para comer. En la calle ahora prácticamente no hay nada, así que cuando todos salgan a una hora determinada, a ingerir algo en un tiempo reducido ¿qué pasará?

Los precios de la calle están en general por encima de los 15 pesos, todo esto en los comercios particulares, pues en los estatales casi no alcanza. La cantidad de estos comestibles no serán suficientes, pues son para un mercado reducido y sus vendedores al tener mucho más clientes según la ley del mercado “sui generis” que reina en Cuba, le subirían el costo.

Miles de personas que laboran en los comedores quedaran sin empleos. Todos estos resuelven su alimentación en los mismos y en la mayoría de los casos venden sus cuotas, pues se autoabastecen de “su almacén” y muchos no solo lo hacen, sino que venden productos como aceite, azúcar, frijoles y arroz, estas ventas ilícitas desaparecerán.

Entonces como dice el refrán: “Muerto el perro se acabo la rabia” y el mercado negro recibirá un golpe demoledor, lo que pudiera producir, que el precio del arroz y el aceite productos de amplia demanda, al verse desaparecidos en gran proporción del subterráneo mercado, suban de precio en el mismo, donde los cubanos sin moneda convertible los adquieren.

En una economía capitalista o socialista, un aumento de salarios de esta magnitud puede provocar inestabilidad en el sistema. En Cuba los obreros reciben de sueldo aproximadamente entre 250 y 500 pesos cubanos. Así 300 pesos más al mes, significan casi un incremento del doble. Aunque el gobierno no considera esto como aumento de sueldo, en la práctica fungirá como tal

Otro viejo refrán cubano reza así: “Una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero”. El estado analiza el problema desde su propia óptica. Elimina miles de empleados que cobran un sueldo sin producir nada. Y ahorra miles de litros de combustible, así como alimentos que tiene que importar en moneda libremente convertible.

Quizás la solución final sea trabajar hasta las 2: OO p.m. El tiempo es inflexible y dentro de poco se vera que sucederá. Quiera Dios, que este cambio en el sistema no provoque una reacción desastrosa. Pues lo descrito anteriormente, podría generar aumentos de precios y más escasez de alimentos, con menos dinero en los bolsillos de los cubanos, de por sí ya extenuados.




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