jueves, 28 de mayo de 2009

UNA INCERTIDUMBRE, Félix Reyes Gutiérrez.

Ranchuelo, Villa Clara, 28 de mayo del 2009 (FDC). La influenza A H1N1 es un nuevo virus que se propaga por el mundo. Afecta a personas del centro, sur y norteamérica, también se expande por Europa y Asia. Sin embargo, las autoridades no han informado caso alguno de ciudadano cubano enfermo.

Según el periódico oficialista Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, en su edición del 28 de abril del 2009, el Secretario de Salud Pública de México reveló que fallecieron 149 ciudadanos a causa del padecimiento. Por otra parte los Estados Unidos de América reportaron 40 casos de infectados.

Naciones de sudamérica como Colombia han decretado el estado de “desastre nacional”. Mientras Paraguay estableció la fase de “alerta epidemiológica” en previsión del avance del brote que amenaza a sus vecinos de la Argentina y Chile. Igualmente tomó medidas profilácticas en el aeropuerto capitalino de Asunción.

Del viejo continente, el Centro Europeo de Control de Enfermedades registró un total de 22 aquejados. Una docena de ellos residentes en España, Francia y Gran Bretaña. Cinco se localizaron en Suiza, tres en Alemania y uno per cápita en Austria y Holanda.

Respecto a Cuba, Luís Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), expresó: “En Cuba no ha penetrado el morbo y como respuesta a la situación prevaleciente en la región se actualizan todas las capacidades de vigilancia clínico-epidemiológicas”.

Este funcionario castrista afirmó que el sistema sanitario cubano tiene posibilidades diagnósticas y tratamiento del virus en progreso. De igual modo dispone de médicos, enfermeras y técnicos en consultorios médicos, policlínicos, hospitales e institutos de investigación.

Asimismo El MINSAP en conjunto con el Estado Mayor de la Defensa Civil, organismo adscripto al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) usurparon las zonas de embarque para frenar la infección. Tanto puertos, aeropuertos y marinas de la isla están tomados por el ejercito.

Aseveración cuestionable, si se tiene en cuenta que el gobierno cubano aún oculta epidemias como el Dengue, Paludismo y Tuberculosis, que azotaron a la población en los años 90 y la presente década. Las cuales se propagaron en centros estudiantiles y penitenciarios, causantes de decenas de ingresos hospitalarios y hasta decesos.

A su vez, desde inicios de abril del 2009, la isla está afectada por un brote de Varicela que ha dañado a decenas de niños, adolescentes y personas adultas de ambos sexos. Los cuales sufren erupciones cutáneas, picazón, cuadro febril hasta los 41 grados por un tiempo de duración entre 7 y 10 días, que el estado no da a la publicidad.

Sólo una parte de los ciudadanos están al corriente de los contagios que azotan la isla por la información que brindan los periodistas independientes a “Radio Martí”, “Radio República”, “Radio Mambí” y “La Voz de las Américas”. Y a través de señales televisivas procedentes del exterior captadas de forma clandestina.

Aquellos que tienen el raro privilegio de acceder autorizadamente o de manera encubierta a la red de redes pueden informarse respecto al curso de la infecciosa enfermedad. Son los hijos de la nomenclatura y los que reciben cuantiosas remesas quienes tienen derecho a la información sobre el azote mediante Internet.

Transcurrido un mes la cifra sobrepasó los 10 000 infectados a nivel mundial y el gobierno cubano solo informó cuatro enfermos en la isla, que para asombro de la población son tres alumnos de procedencia mexicana, quienes estudian medicina en la localidad matancera Jagüey Grande y un bebe de origen canadiense.

Cabe preguntar: ¿Como creerles al estado cubano lo que divulgan por los medios de difusión masiva? ¿A los enfermos que arriben a los centros de salud con fiebre alta, secreción nasal, dolor de cabeza y vómitos se les informará que contrajeron el virus Influenza A H1N1? Una incertidumbre, porque la salud es bastión del castrismo.
feregut@yahoo.es


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