jueves, 14 de enero de 2010

MURIÓ…… EL CHINO ARENCIBIA I, Guillermo Fariñas Hernández.


La Chirusa, Santa Clara, Villa Clara, 7 de enero del 2010 (FDC). El pasado 31 de diciembre del fenecido año 2009, cerca de las 9: 00 p.m. murió de un infarto cardiovascular Francisco Arencibia Gutiérrez. El fallecido sólo contaba al partir de este perro mundo, con 49 años de edad, o sea, era de los Hombres Nuevos con que soñó y hasta pronosticó el Che Guevara.

Se le conocía popularmente como El Chino Arencibia y esa popularidad se debía en gran medida a que pertenecía a dos famosas familias del marginal barrio El Condado. Por la vía paterna era miembro de “Los Guasasa”, mientras que Aleida, su progenitora pertenecía a los no menos afamados “Cuberetas”.

Nacido en la ciudad de Santa Clara, sus primeros pasos los dió, en casa de sus abuelos maternos “Los Cuberetas”, en la intercepción de las calles Toscano y Rodrigo. Allí residió hasta los 10 años de edad, cuando su padre, dejó por cinco años su oficio de zapatero y se convirtió en albañil de una microbrigada, por este esfuerzo obtuvo un modesto apartamento.

Aunque a partir de ese momento, su dirección particular estuvo en el oficialmente conocido como “Reparto 31 de Diciembre”, antiguo reparto “Cardoso” de la capital de la provincia Villa Clara. El Chino sólo iba a comer a la nueva vivienda de sus padres, tras salir de la escuela primaria “Mariana Grajales” y se mantenía entre los condaderos.

De ahí pasó en el deporte de natación a la escuela primaria “Leoncio Vidal”, por sus buenos resultados atléticos resultó captado para ser alumno-atleta de la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) “Héctor Ruiz”. Su enseñanza secundaria la realizó en la Escuela Secundaria Básica Urbana (ESBU) “Fe del Valle”.

Con el profesor Valerio, en el Palacio Provincial de Pioneros “José Luís Miranda”, había comenzado a practicar su mayor pasión, jugar al béisbol. Como jardinero acudió a varios Juegos Escolares, donde se destacó por ser buen bateador, pero mucho mejor fildeador. Con el tiempo pasó a practicar al hoy estadio “26 de julio”, antiguo de “Los Hermanos Maristas”.

Al andar la vida, llegó a ser el center - field regular del equipo Villa Clara en la categoría juvenil, por encima del ahora internacionalmente reconocido pelotero Víctor Mesa Martínez. También fue un amante y mujeriego precoz, pues a los 15 años ya era padre y tuvo su primera hija Rosaida con Ivón Consuegra White, alias Ivón “La Jamaiquina”.

Mientras ingería ron en el bar “La Copa”, denominado popularmente “Bar Quiroga”, el 15 de marzo de 1976, se involucró en una riña tumultuaria. Donde un auto marca Lada de la Sección Canina de la Policía Nacional Revolucionaria fue lanzado al río Bélico y el perro raza pastor alemán matado a palos, mientras que dos policías fueron pateados y desarmados.

Esto trajo una represión brutal contra la familia de Los Jamaiquinos, en la cual, los vecinos de la calle Misionero entre Rodolfo Valderas y Río aseguran, que acudieron 36 autos patrulleros. Hasta vinieron en pocas horas desde La Habana, efectivos de la Brigada Especial Nacional del Ministerio del Interior (MININT).

Llevados a Juicio Sumarísimo a las pocas horas, 16 acusados, entre ellos varias mujeres, todos fueron condenados a penas de prisión, las que fueron de 18 meses hasta cinco años. No era para menos, puesto que el fiscal de aquella farsa con apariencias jurídicas fue el temible procurador Humberto Jorge. Uno de sus condenados resultó El Chino Arencibia.

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