jueves, 14 de enero de 2010

UN OESTE CARIBEÑO, Félix Reyes Gutiérrez.

Ranchuelo, Villa Clara, 14 de enero del 2010 (FDC). Cuando en diciembre pasado todo el universo festejaba el advenimiento del año 2010 y el gobierno cubano difundía a los cuatro vientos sobre el aniversario 51 del triunfo de la revolución castrista. Los ranchueleros, se sentían preocupados por la reducción de la canasta básica, las deudas energéticas y el aumento de la violencia.

La eliminación de una libra de azúcar crudo per cápita de la libreta de abastecimiento, cayó como un cubo de agua fría en los hogares de la localidad. Pues la medida gubernamental se llevó a efecto sin brindar información alguna a la ciudadanía, no se dió a conocer por la prensa, la radio, ni la televisión del país.

“¡Quien iba a imaginar que Cuba, quien antaño fue el país mayor exportador de azúcar del mundo, se iba a convertir en importador del grano!”, aseveró en la bodega “El Cañonazo”, una morena nombrada Marta. Y agregó: “Se ve que Fidel y Raúl llevan la misma sangre en sus venas porque ordenan y mandan a ejecutar sin consultar con el pueblo”.

Los compromisos con el estado, por la adquisición de los equipos electrodomésticos, en el año 2006: como refrigeradores, cocinas eléctricas, ollas arroceras y multipropósitos, calentadores, ventiladores, aires acondicionados y juegos de casuelas, fue otro de los aspectos que afectó a los pobladores del municipio Ranchuelo al cierre, del año 2009.

Varias comisiones compuestas por fiscales, trabajadores sociales, miembros del Partido Comunista de Cuba y afiliados de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana visitaron a los deudores y les comunicaron que si no pagaban sus obligaciones los procesarían por violación de la ley en juicios sumarísimos a celebrarse en los tribunales locales.

El valor de 6000 pesos cubanos, a la nevera; 128, la olla arrocera; 100, la cocinilla; 350, la olla multiuso; 145, la olla de presión y 100, el juego de casuelas; atribuidos en los finales del mandato del ex gobernante Fidel Castro, se considera un abuso popular si se tiene en cuenta que el salario promedio mensual de un cubano de a pie no sobrepasa los 410. pesos nacionales.

Al respecto el señor Ramón Pino González, residente del poblado comentó: “Lo significativo del asunto es que el gobierno obligó a la población cubana a cocinar con electricidad”. “¿Quién le solicitó al comandante en jefe cambiar las cocinas de keroseno por eléctricas, así como refrigeradores INPUD y americanos por Haier?”, realmente fueron impuestos.

Cierto es que decenas de familias ranchueleras, esperanceñas y sanjuaneras se encuentran con la soga al cuello, pues tienen que pagar todas la deudas contraídas con los irrisorios salarios que paga el estado. Además de las acostumbradas obligaciones por el consuno de la corriente eléctrica y el teléfono. ¿Con qué dinero van a comprar los alimentos?

Dos intentos de violaciones, uno sobre la Autopista Nacional y otro en una vivienda de la calle Coronel Acebo, este último a una menor. La muerte a tiros de un joven en las proximidades del complejo agroindustrial Ifraín Alfonso y el asalto a un adolescente en la calle Ignacio Agramante para expropiarle su cadena, fueron hechos que desconcertaron a la población a finales del pasado año.

También la riña a puñetazos de dos trabajadores, durante la jornada laboral, en la fábrica de cigarrillos Ramiro Lavandero. El conflicto a machetazos entre dos jóvenes, en San Juan de los Yeras, que ocasionó heridas de gravedad a ambos contendientes y los disparos al aire, producidos con pistolas por jóvenes de 17 años, en el reparto Rancho Luna, impactaron en la ciudadanía.

Ante los acontecimientos Lourdes Zamora, con domicilio en el reparto Pueblo Nuevo acotó: Mientras en el mundo miles de personas celebraban el Nuevo Año en medio de un ambiente festivo y de tranquilidad. En nuestro pueblo se desata una ola de incertidumbres por falta de alimentos, carestía de la vida y ola de violencia. Semeja los filmes del oeste norteamericano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada