viernes, 12 de febrero de 2010

INTERCAMBIOS CULTURALES, Feliberto Pérez Del Sol.

Sakenaf, Santa Clara, Villa Clara, 4 de febrero de 2010 (FCP). Los intercambios culturales entre los pueblos, son una de las tantas maneras que existen para la multiplicidad de la misma. Máxime, si estas ayudan a hermanar almas, que dentro y fuera de Cuba, han estado políticamente separadas por más de media centuria.

En el transcurso de la última década, varias han sido las agrupaciones musicales, de diferentes géneros, que han visitado a la Mayor de las Antillas. Algunas de ellas, visitaron el “verde caimán”, al entrar ya en el inevitable crepúsculo gris de su carrera o bien cerca de éste, otras en cambio, se encuentran en pleno apogeo.

De las visitas “en plena decadencia escénica”, sobresalen los australianos Air Supply, los gringos Kool and the Gant y el tecladista británico, Ex–Yes, Rick Wakeman. De los que se hallan aún en acción, resaltan el colombiano Juanes, el español Miguel Bosé, la boricua Olga Tañón y los brasileños Sepultura, estos últimos, sin Max Cavalera, su vocalista fundador.

Este tipo de reciprocidad, se enmarcó dentro del mundo musical y dista demasiado de lo soñado por el público cubano, que habita en la isla. Estos encuentros, realizados en La Habana, aunque socorrieron escuetamente el contacto perdido con viejos y nuevos conocidos, no llenaron el escenario musical del que Cuba formó parte, hasta 1959.

Y se preguntarán, qué relación tiene lo hasta ahora planteado, con lo expuesto en el párrafo primero. Resulta pues, que se han sucedido últimamente en Miami, algunos conciertos bajo cierto manto de intercambio cultural, por parte de destacadísimas figuras del pentagrama musical isleño, con la salvedad, que estas radican a este lado del estrecho.

El dúo guantanamero Buena Fe, se presentó tres jornadas seguidas, ante un público generalmente nacido en la isla. Israel y Joel tuvieron sus presentaciones, el 25 de diciembre, en el Teatro “Manuel Artime”, mientras 26 y 27, lo hicieron en “The Place”, ambos ubicados en la segunda ciudad de los cubanos.

Otro, que formó parte de este “acercamiento” desigual de fin de año, con la meca de la canción hispana, es el también nacional David Calzado y La Charanga Habanera. Esta agrupación, actuó, el 26, en local “Dolce”, 27 en “Rancho Gaspar” y 31 en el “Club Aché”, además de anunciar una gira para mayo del presente, por varias ciudades de los Estados Unidos de América.

Eventos estos, de haber sido realizados en Cuba por músicos extranjeros, habrían tenido una enorme promoción, por lo que el intercambio es hacia un solo lado. Parece ser, que los cubanos “de adentro”, deberán esperar por las copias piratas comúnmente comercializadas acá, aunque sea esto en detrimento de público y artista.

¿Por qué el gobierno cubano, tuerce la reciprocidad cultural en política y no permite el acceso al país, a intérpretes criollos, radicados en la otra orilla? Al concierto “Paz sin Fronteras”, efectuado en La Habana, acudió Cucú Diamante, de origen cubano pero anónima musicalmente, en cambio, Willy Chirino, idolatrado acá, se dispuso a participar y no se lo permitieron.

Sobre estas visitas a Miami, es de admirar la aptitud tomada, respecto a esto solamente, por el cantautor Amaury Pérez, quien al visitar aquella ciudad, aún sin explicar como evadió el “bloqueo” declaró: “Hasta que los cubanos de aquí… hasta que ellos no puedan ir (a Cuba)… aquí hay muchos músicos y artistas… hasta que eso no ocurra, yo no canto en Miami”.

Si de verdad se pretende hacer de la cultura un antecedente con el cual se junten dos pueblos, que son realmente uno solo, no deben mediar intereses políticos. Desde ambos lados del Estrecho de la Florida, sobre todo en el archipiélago, es preciso que se permita la libre fluidez de cualquier canje artístico, de lo contrario, los de aquí y los de allá perderán sus propias raíces.

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