viernes, 12 de febrero de 2010

LOS HERMANOS SEPARADOS II Y FINAL, Carlos Valhuerdi Obregón.


Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 4 de febrero del 2010, (FCP). “Muchos elementos de santificación y de verdad, existen en estas iglesias separadas: la Palabra de Dios Escrita, la vida en gracia, la fe, la esperanza, la caridad y los dones del Espíritu Santo. El Espíritu de Cristo se sirve de estas Iglesias y comunidades eclesiales como medios de salvación por la gracia, que impulsan a la unidad”, Catecismo de la Iglesia Católica (CIC).

Se han creado comisiones mixtas de estudio y reflexión con vistas a la deseada unidad, aunque se tiene presente que esta no depende de los hombres, sino que es fruto de la acción del Espíritu Santo, que viene en ayuda de nuestra flaqueza, intercediendo por nosotros con gemidos inefables (Rm 8, 26). Trabaja este Espíritu sin cesar por la unidad del Cuerpo de Cristo (1ra Cor12, 12-13).

En Cuba hay diferentes denominaciones cristianas, que no son Católicas ni Ortodoxas. Unas nacidas con la llamada Reforma Histórica, que difieren menos de la Iglesia católica y otras surgidas de posteriores divisiones a partir de las primeras rupturas, que no han cesado hasta el día de hoy y son fundamentalistas a ultranza, su gran diversidad, hace casi imposible nombrarlos.

Episcopales, Presbiterianos Reformados, Metodistas, Bautistas (Occidentales y Orientales), Adventistas del Séptimo Día, Nazarenos, Pinos Nuevos, Bando de Gedeón, Ejercito de Salvación, diferentes Pentecostales, Iglesia de Dios y la Científica de Cristo. Están además los Testigos de Jehová, que no reconocen la divinidad de Jesucristo, por lo que no se les considera cristianos.

La lista sería interminable, pero lo cierto es, que en todas estas congregaciones cristianas hay verdaderos creyentes. Y muchas de ellas dirigidas por genuinos pastores, que sería quimérico nombrarlos a todos. Dignos ejemplos a seguir por su vida de entrega a la causa del evangelio y en defensa de la feligresía a ellos confiada y del pueblo cubano del cual forman parte.

Entre ellos es imposible dejar de mencionar a los pastores-escritores: el Episcopal Manuel Morejón y al Bautista, Luís Manuel, que de seguro goza ya de la presencia del Señor, pues sufrió persecución y encarcelamiento por cinco años, por tenencia ilegal de divisas. La verdadera causa por la que le arrestaron fue la de haber escrito el libro “Preguntas sobre la Evolución”.

Entre los pastores decididos está el Bautista Homero Carbonell, que valientemente se negó a participar en la llamada Celebración Evangélica Cubana, en 1999, quien redactó la carta: “La justicia engrandece la nación”, que a título de los Bautistas Occidentales, ofrece las razones por las que no participarían en la tan renombrada celebración.

Calificó en la misiva al Consejo de Iglesias de Cuba como: “una organización político-religiosa”, rechazó la comparación hecha entre una canción profana de un canta-autor cubano y la Biblia, por “poner en muy bajo nivel espiritual Las Sagradas Escrituras”. Plantea que el acto “será evangélico pero no evangelístico, pues no llamará a aceptar a Cristo como Señor y Salvador”.

Carbonell González, ha sido requerido por los Órganos de la Seguridad del Estado por permitir en sus cultos la presencia de Opositores Pacíficos, por orar por los prisioneros políticos, por los que están en huelga de hambre o en vigilia. La respuesta del pastor fue digna y valerosa: “yo no prohíbo la entrada a la iglesia a nadie que venga respetuosamente, ni me niego a orar por ellos”.

Así ha actuado el pastor Bautista de Taguayabón, Mario Félix, quien también es amenazado. Otro pastor decoroso es Ariel Felipe Nazco Acosta, de la Iglesia Los Pinos Nuevos, de la que fue expulsado, por presión de la Policía Política, al responsable de dicha obra en el país. Actualmente es asediado y amenazado junto con su familia, en Miller, Placetas, para que abandonen la isla.

Luís Ramón Enríquez Rodríguez, es un predicador Bautista, presidente del Movimiento Cristiano Cooperación, que visita y ora por los presos de conciencia, a pesar de las amenazas que ha tenido que soportar por parte de la Seguridad del Estado. Por su solidaridad con los opositores detenidos y sus familiares, prestándoles ayuda material y espiritual.

Los cristianos deben practicar en el plano social las virtudes cristianas con ejemplaridad. La moral evangélica, es el modelo de vida expresado en las Bienaventuranzas: “La pobreza cristiana, la mansedumbre, la solidaridad, el amor a la justicia y la paz han de prevalecer sobre la voluntad del poder, la ambición o la violencia” Doctrina Social de la Iglesia (DSI).

Entre los pastores evangélicos cubanos, hay muchos comprometidos con su pueblo, porque hacen suyas las palabras de Jesús: “Todo cuanto hicieron por uno de mis hermanos más pequeños, a mi me lo hicieron” (Mt 25, 40). Eso demuestra que los verdaderos cristianos, son los que cumplen la voluntad de Dios, ya sean católicos, ortodoxos o pertenecientes a los hermanos separados.





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