jueves, 25 de junio de 2009

MÁS VALE MALO CONOCIDO, Rafael Pérez González.

Parroquia, Santa Clara, Villa Clara, 25 de junio del 2009 (FDC). A partir de enero del 1959, la toma de posesión de un presidente en los Estados Unidos, generó expectación en Cuba. Antes de esa fecha esta campaña electoral, era conocida solo por políticos y hombres de negocios, pero para el cubano medio no era cosa de gran sobresalto.

Ya en los años revolucionarios, cada vez que se avecinaba un nuevo presidente, se especulaba sobre su futuro gobierno y sus implicaciones en nuestro país y en muchos casos se hacían movilizaciones militares.

Pero quizás la campaña presidencial que mas revuelo ha tenido en los Estados Unidos y mayor expectativa en Cuba, ha sido la de Barak Obama. El afronorteamericano por una parte, y una mujer por la otra Hilary Clinton desataron un batalla electoral nunca antes vista, que puede decirse eclipso la campaña del partido Republicano.

Obama ha hecho declaraciones que parecen cambiarán su política con respecto a las medidas adoptadas por anteriores administraciones con respecto al llamado “bloqueo” o embargo comercial y muchas otras con respecto a las restricciones de viajes, etc.

Hasta ahora el “bloqueo” ha sido como un gran manto que ha ocultado la verdad y ha servido para hacer propaganda contra el “imperio”. Pero más importante aun ha servido de pretexto para justificar lo injustificable.

En la agricultura que no hay fertilizantes, en el transporte la piezas de repuesto, en la salud la carencia de medicinas, y así es un justificante para todas las escaseces. Por otra parte, el tener vedado ese inmenso mercado ha sido esgrimido para justificar la falta de divisas en el país.

Si esta nueva administración tomó la decisión de eliminar las restricciones de viajes y otras, como Obama debe tener mayoría en el senado y congreso podría derogar la Ley del Embargo Comercial, cosa esta que tiene muchas probabilidades de ocurrir.

Pudieran venir de súbito a Cuba millones de turistas norteamericanos, dejando tras de si una estela de dólares en las calles de Cuba, inmensa cantidad de periódicos y revistas, haciendo que cada vez mas cubanos pierdan el interés por trabajar con el estado que ya tiene suficientes problemas con su fuerza de trabajo.

Habría muchas nupcias entre ciudadanos de ambos países, lo que haría que miles de cubanos y cubanas empezaran a depender de sus cónyuges y no les interesaría para nada las ofertas de trabajo y sumisión al estado cubano. El costo político de esto seria terrible para el régimen.

El manto sagrado seria rasgado y no podría echársele la culpa al “bloqueo” de todos y cada uno de los problemas domésticos del país. Y que pasaría si Norteamérica abriera sus mercados a Cuba. La industria cubana podría competir en ese mercado ilimitado y de alta calidad.

Veríamos que no tenemos nada que exportar. Solamente algún ron, tabaco, el níquel que ya esta comprometido y ni azúcar tenemos. Ahí se vería la falacia de todo lo que se ha dicho durante estos 50 años, la famosa industrialización del país, de los megaplanes de carne, leche, café entre otros.

Por todo esto puede ser que con la toma del señor Obama resulte una vez mas cierto el titulo del trabajo, o como se dice en los campos de Cuba, “va a ser peor el remedio que la enfermedad"

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