jueves, 29 de octubre de 2009

SIN VOZ, NI VOTOS, Ramón Jiménez Arencibia.


El Condado, Santa Clara Villa Clara, 24 de septiembre del 2009 (FDC). Por largos años han estado condenados los cubanos al más absoluto silencio. La Ley Mordaza ejercida de forma brutal ha calcinado su personalidad. No obstante, la frustración, el engaño, la dura represión de que son víctimas, no logra someterlos indefinidamente y no pierden ocasión, para demostrar que las ideas libertarias aún viven.

No existen municipios en este país, donde con mayor o menor fuerza se evidencie el descontento popular. Tras 50 años de feroz tiranía no han logrado, pese a los descalabros sufridos por los combatientes de la libertad, que se deje de luchar un solo instante por los intereses mas sagrado de la Patria

La gran mayoría de la población, nació después del arribo de la Revolución al poder. Por lo tanto desconoce el mecanismo de elegir y ser elegido. Esto es la base de sustentación de todo el andamiaje democrático de muchas naciones en el mundo, respetuosas del sufragio universal.

Elecciones ¿para qué? Fue el slogan propagandístico desarrollado por los líderes revolucionarios en su camino hacia el estado totalitario. Había que adormecer al pueblo, el cual tras una cruenta lucha venció a la dictadura de Fulgencio Batista. Esta campaña ideológica estaba encaminada a no restaurar el Estado de Derecho.

Se creó el cuerpo legal para institucionalizar el sistema, surgieron los Órganos Locales del Poder Popular, estos eran las más altas autoridades estatales en sus respectivos niveles. Tenían el derecho de inspeccionar las operaciones de todas las agencias cubanas gubernamentales, lo que incluye empresas económicas dentro de su jurisdicción.

Según la ley electoral del régimen castrista, los delegados locales a las Asambleas Municipales son nominados y elegidos directamente por sus electores. Mientras los delegados a las Asambleas Provinciales y a la Asamblea Nacional del Poder Popular, su nominación la efectúa la Comisión de Candidatura dirigida por el Partido Comunista de Cuba.

Con sobradas razones los ciudadanos de éste país afirman, que en medio siglo, ellos no han elegido directamente al presidente de la republica. Ha sido el partido único, el que los ha nombrado sin tomar en consideración los intereses, aspiraciones y demandas seculares más sentidas del pueblo cubano.

De ahí el gran divorcio que existe entre las decisiones unilaterales, así como arbitrarias asumidas por los gobernantes vitalicios y el actuar de la ciudadanía. Quienes adoptan medidas, trazan lineamientos de la política exterior e interior, sin el beneplácito o consentimiento de la población, que para nada cuenta.

Nada más alejado de esta dura y triste realidad, fueron las palabras vertidas por el mandatario venezolano Hugo Chávez Frías. El mismo en la toma de posesión por segunda vez de su homologo de Ecuador, Rafael Correa (el continuismo en acción), manifestó: “… en Cuba hay más democracia que en los Estados Unidos de América…”.

Que desfachatez la de un gobernante que desprecia la inteligencia ajena, planteamientos como éstos solo se explica oírlo en los labios de un demagogo, que predica doctrinas que sabe falsas a hombres que consideran ignorantes. Desconoce la esencia de la democracia, por eso pretende ignorarla y violarla groseramente.

Hugo Chávez, figura de primer orden en el acontecer internacional, miente sin escrúpulo alguno, acaso existe libertad de prensa, respeto por la opinión e integridad físicas de las personas, pluralismo político, libertad económica. Ninguna de estas aristas que caracterizan una sociedad democrática, están presente en esta nación.

Los órganos del Poder Popular que nunca serán expresión de la genuina democracia, están en franco retroceso. Ninguno de los problemas vitales planteados a todas las instancias encuentran solución. Esto ocurre porque los hombres y mujeres de esta sufrida isla están… sin voz, ni votos.

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