jueves, 3 de diciembre de 2009

ARTIMAÑA ENERGÉTICA I, Licet Zamora Carrandi.

Santa Catalina, Santa Clara, Villa Clara, 12 de noviembre. El gobierno de Cuba bajo la dirección del ahora Compañero Fidel, ideo una campaña al parecer de ahorro, a la que nombró Revolución Energética. Por aquel entonces, muchos de los cubanos pensaron que por fin se acabarían las interrupciones de electricidad, entre otras cosas.

Con la llegada de tal programa, algunos ingenuos creyeron que las dificultades generadas por la carencia de energía eléctrica terminaban. Pasados unos cuatro años, estos despertaron de la hipnosis, que el tal sabelotodo les procuró, con las falsas promesas de que los apagones llegaban a su final.

Resulta que las medidas no han sido del agrado popular, primero por la venta de los carísimos módulos eléctricos para cocinar, entre los que estuvo una jarra para calentar agua que por lo general no funcionó. Y un calentador que por el contrario, si trabajó bien poco, pues la dureza del líquido que distribuyen cada cierto tiempo lo sulfató.

Continuó la venta de equipos, que hicieron a los ciudadanos contraer una deuda tan impagable como la Externa Cubana. A diferencia de que esta si es obligada a saldar, por tanto será herencia adquirida para los tataranietos de todos los cubanos, a pesar que ya la prensa radial y televisiva habla de embargos de salarios a los morosos.

El acuerdo fue aparentemente mejorar la calidad de vida de los nacionales, sin embargo, esta Revolución conllevó al aumento del costo de la electricidad a niveles siderales, inclusive con varias tarifas que nadie entiende. No obstante, siempre hubo quien se esmeró en ahorrar un poco más, lo que no resultó, porque de todas formas los equipos son altos consumidores.

Resurge la campaña del ahorro, ahora parece que se reanudaran los cortes eléctricos, todo indica que como antes falleció la madrina Unión Soviética, recientemente ha enfermado de gravedad el padrino venezolano y todo tiende a empeorar. Por lo que PDVSA ya no suministra el petróleo a chorros, ahora lo hace a cuentagotas.

Se pudiera decir que también se ha hecho cambios en el léxico cubano, es decir, como la palabra apagón es espuria, se sustituye por avería, rotura, falla en el sistema. Se deduce que se está en presencia del mismo, aunque a decir verdad es la última acepción la que mejor lo describe, no solo al sistema energético, sino al social imperante, desde hace medio siglo.

A partir del 1ro de noviembre, se recrudecieron las medidas provinciales dirigidas a reducir el consumo eléctrico, que afecta esta vez a los aires acondicionados y refrigeradores en el sector estatal, según el director de Uso Racional de la Energía (URE) de la Empresa Eléctrica. Debido a la difícil coyuntura económica agudizada por el alza del precio del petróleo.

Se cuestionan los trabajadores, que tales medidas no se tuvieron en cuenta a la hora de llevar a cabo las construcciones de cines, unidades bancarias, restaurantes, tiendas y cafeterías, por solo mencionar algunos centros perjudicados. Es evidente que el mejorar el nivel de vida del cubano, está cada vez más distante.

Lo cual queda demostrado con la decisión de no usar los exhibidores en los establecimientos públicos, por lo que los usuarios deben ingerir sus bebidas calientes lo que incluye el helado derretido además de lo caro que cuestan. Una vez más la crisis del socialismo la paga el pueblo trabajador, que añora cada día un cambio.





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