jueves, 17 de diciembre de 2009

TARAREAR SUS MELODÍAS, Guillermo Fariñas Hernández.


La Chirusa, Santa Clara, Villa Clara, 3 de diciembre del 2009 (FDC). Una noticia estremeció de indignación a varias generaciones de villaclareños, pues el oficial periódico Granma, en fecha 2 de diciembre del 2009, osó publicar la noticia “Kool and the Gang ante puerto cubano”. En esta información se da a conocer que esta legendaria agrupación musical, pronto estará en la isla.

Para los residentes en la ciudad de Santa Clara y sus municipios aledaños constituye una tamaña falta de respeto, que el comisario político-cultural Pedro de la Hoz sea el que pondere ahora a los interpretes de la pieza “Celebration”. Precisamente porque este mismo Pedro y no otro, era quien fustigaba a la juventud santaclareña por actitudes desviadas ideológicamente.

Antes de llegar a ser un importante comunicador social en el Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC-PCC). El colega de la Hoz redactó durante varios años, para el provinciano diario Vanguardia, pues él susodicho no es habanero, sino venido al mundo en el territorio de Cienfuegos, que en aquel entonces formaba parte de la provincia de Las Villas.

El artículo de marras es sumamente alabador para la trayectoria musical de este grupo radicado en los Estados Unidos de América. Algo que choca con sus pretéritas actitudes de rechazo y crítica constante a toda música cantada en idioma ingles, allá por aquellos últimos años de la década del 70 en el pasado Siglo XX.

¿Acaso no se recuerda Pedro de la Hoz de sus conferencias respecto a Diversionismo Ideológico, a través de la música norteamericana? Estas disertaciones las realizó en planteles educativos como la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Escuela Vocacional “Ernesto Che Guevara”, Escuela Militar “Camilo Cienfuegos”, entre muchas otras.

Tampoco vienen a su conveniente “mala” memoria, aquellos cierres operativos que hacían fuerzas conjuntas de los Ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, en el mencionado parque Vidal. Para reducir a la obediencia y cortarles el pelo largo a los jóvenes seguidores de las baladas musicales en la lengua de Wiliam Shakespeare.

No pocos lectores de Granma que residen o residieron en la región central del país, pueden testificar que el ahora “admirador” de la agrupación dirigida por Robert Bell, apodado “Kool” resultó de las más atacadas por el actual periodista de Temas Culturales. Su actitud presente fluctúa entre un oportunismo rampante y una hipocresía vergonzante.

Si los intérpretes conocieran por un instante, que ellos fueron maldecidos por sus lindas y armónicas canciones por censores musicales como Pedro de la Hoz. Muchos creen, que bajo ningún concepto le harían el juego al gobierno terrorista de estado de los hermanos Castro y se negarían a cantar en un sitio tan politizado, cual la Tribuna Antiimperialista “José Martí”.

De estos músicos ser embaucados por el gobierno castro-raulista y sus funcionarios en apariencia del Ministerio de Cultura y prestarse a efectuar una excursión del muy de moda “turismo político” a esta ciudad de Santa Clara. Para ver los restos del Che Guevara y pasearse por su memorial, no debía quedarse solo en esa parte de la ciudad de Marta Abreu.

De manifestarse como personas integras, algunos villaclareños les recomendarían llegarse por el céntrico parque “Leoncio Vidal”. Allí ellos deben indagar por Pedro Pablo, alias “El Cabezón”, a quien le troncharon su trayectoria estudiantil, porque escondía un long play contentivo de un álbum precisamente de “Kool and the Gang”.

Este fue un dirigente estudiantil de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), con su beca concedida para estudiar en el extranjero. A quien, en uno de los constantes registros de las autoridades educativo-político-ideológicas le descubrieron un disco con canciones de este grupo musical, que en aquellos tiempos era sinónimo del peligroso “Diversionismo Ideológico”.

Pedro Pablo fue separado de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y jamás se le permitió matricular carrera universitaria alguna. Hoy, deambula por el parque mayor de Santa Clara, como persona sin esperanzas en abuso de líquidos etílicos. Kool and the Gang debiera rendirle un homenaje, por haberlo perdido todo por ellos y sin dejar nunca de tararear sus melodías.

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