jueves, 17 de diciembre de 2009

NO DEJARSE ECHAR EN EL MISMO SACO, Guillermo Fariñas Hernández.


La Chirusa, Santa Clara, Villa Clara, 10 de diciembre del 2009 (FDC). En la Cuba actual la figura del momento de la Sociedad Civil Emergente Cubana es la filóloga y bloggera Yoani Sánchez Cordero. Ella y los que trabajan juntos en el portal digital “Voces Cubanas” han acaparado en los últimos meses los titulares de la prensa nacional e internacional.

Esto ha sido posible por obra y gracia de la torpeza rampante de los agentes de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior (MININT), que la han victimizado en función de las orientaciones de los dirigentes políticos castristas, quienes les exigen obtener resultados y neutralizarla a toda costa.

Analistas de la realidad cubana, deben ponerse en la piel de los coroneles Danilo López, Luís Mariano Lora y Ernesto Samper, máximos garantes de la anulación de aquellos no violentos ¿peligrosos? contra la Revolución Cubana. Ellos ejecutan desde la Dirección General de Contra Inteligencia (DGCI) o el Departamento de Enfrentamiento a la Actividad Subversiva Enemiga.

Dice un viejo axioma del contraespionaje: “Aceptar y acostumbrarse a enfrentar un enemigo ya conocido, es el fracaso y hasta la muerte de cualquier oficial de contrainteligencia activo”. Puede ser que esto precisamente, sea lo que les ocurre a los órganos represivos del fidelismo, con la esposa de Reinaldo Escobar Casas.

Cual represores, les tomó tiempo adaptarse a la táctica de sus adversarios, cuando durante la segunda mitad de los años 70, del pasado siglo XX, estos decidieron dejar de realizar acciones violentas contra el totalitarismo. En los actuales momentos, esos mismos contrainteligentes están sorprendidos, con escritores que critican los males sociales…. pero sin pedir cambios políticos.

Los represores de oficio encaran a un grupo de intelectuales sin filiación partidista alguna, que describen la vida cotidiana en sus respectivos blog personales, sin hacer arenga política ninguna. Solo que al detallar el día a día en este archipiélago del mar Caribe, se pormenoriza las desigualdades y abusos de poder a un nivel descriptivo, que se extrapola después al social.

Ellos, los redactores de “Voces Cubanas” sin quererlo, con su labor intelectual ponen en la picota pública, los propagandizados logros de la Revolución Socialista y son percibidos como un peligro por la alta nomenclatura fidelista. Algo demasiado inconveniente para mantener el poder político, ostentado por más de 50 años.

La peligrosidad de Sánchez Cordero está en que ella y los suyos, hacen pensar a la ciudadanía nacional tanto dentro como fuera de la nación. También ellos desnudan ante la opinión pública internacional aspectos funestos del país, que no quieren ser ni recordados y menos debatidos por los funcionarios castristas.

Esa pateadura que padecieron Yoani, Claudia Cadelo de Neri y Orlando Luís Pardo Lazo, el 6 de noviembre del 2009, donde hasta un oficial de tan alto rango como Ernesto Samper la golpeó personalmente. Esta acción sin dudas, denota la acumulada impotencia represiva ante el trabajo hecho por este conjunto de patriotas cubanos.

O la golpiza que recibieron Escobar Casas y Eugenio Leal García, junto con alumnos de la primera Academia Blogger, el 22 de noviembre del propio año, un Acto de Repudio filmado por casi toda la prensa extranjera acreditada en La Habana. Los espectadores de cualquier parte de este planeta, pudieron ver en sus pantallas los matices fascistoides de los acólitos del castrismo.

¿Cuántas amonestaciones verbales habrán recibido los jefes encargados de orquestar la represión versus los disidentes pacíficos? ¿Cuántas prebendas materiales estos mismos jefazos dejaron de obtener al no lograr invalidar a los redactores de Voces Cubanas? o ¿Cuántas impotentes frustraciones han sido acumuladas en las competitivas personalidades de estos represores?

El detalle a tener en cuenta con el caso Yoani y sus seguidores, es que los mismos sostienen una interesante batalla, por lograr la libertad de expresión en esta isla-prisión. Este colectivo de amigos, como ellos mismos se autocatalogan, no pertenecen a ninguna agrupación política para derrocar pacíficamente a los hermanos Fidel y Raúl Castro Ruz.

Esta y no otra es su letalidad, respecto al poder totalitario, de aquellos que para la manutención del fidelismo acuden a cualquier artimaña, por sucia que esta sea. El caso es complicado, porque no pueden ser tratados ni legal, ni judicial, ni represiva y menos políticamente, como si lo hacen con los opositores tradicionales al régimen.

La noticia publicitada por el Noticiero Nacional de Televisión, el 22 de noviembre de este año, trató de equipararlos con los conocidos disidentes políticos, ante la ciudadanía nacional. Otro ataque del ensayista oficialista Enrique Ubieta, en el periódico Granma Internacional dirigido a la opinión pública extranjera, más ellos…. no deben dejarse echar en el mismo saco.

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