jueves, 3 de diciembre de 2009

EPÍSTOLA DE LA REDACCIÓN, No: 27


Con dolor se ha conocido la segunda pateadura, que sufrieron nuestros colegas como comunicadores alternativos del portal digital “Voces cubanas”. En la ya histórica esquina de 23 y G, en la siempre glamorosa barriada del Vedado, La Habana. La vergüenza es para quienes agredieron a unos intelectuales no violentos y civilizados.

Esta vez, el aporreado resultó la media naranja de la multipremiada bloggera Yoani Sánchez Cordero, ese insigne periodista nombrado Reinaldo Escobar Casas Un hombre que detrás de su modestia esconde la categoría de ex – preso político, galardón que ha sabido llevar con dignidad dentro de esta isla-prisión.

Reinaldo en unión de otros miembros de la Sociedad Civil Emergente, se personó en el mismo sitio, donde su esposa Yoani había sido golpeada, el pasado 5 de noviembre del 2009. Mediante un desafío informático enviado a los sicarios, que aplicaron la fuerza sin necesidad alguna contra tres redactores no oficialistas.

Escobar Casas solo aspiraba a sostener un duelo verbal con estos energúmenos, que a veces poseen grados militares, portan pistolas a la cintura y llevan un carné de los órganos represivos en su bolsillo. Él quería que alguno de ellos, le explicara ¿En que se diferenciaban las turbas fascistas-nazistas de Benito Mussolini y Adolfo Hitler, de lo que hacen ellos?

Una supuesta comparsa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) constituyó la señal para dar inicio a una descomunal paliza. Los medios de prensa extranjeros acreditados en Cuba, pueden dar testimonios gráficos de todo lo ocurrido allí y se pudo ver la raíz estalinista de este gobierno castrista.

A pesar de los hematomas y dolores físicos en los cuerpos de los bloggeros, estos han ratificado que bajo ningún concepto se dejaran amedrentar. Y por lo tanto, esas dolencias corporales solo han servido para elevar el espíritu entre los golpeados, algo sumamente peligroso para aquellos que dirigen este país.

El hecho que la golpiza tuviera que ser sacada por la Televisión Cubana, el domingo 22 de noviembre, aunque de una manera manipulada y espuria. Da la medida de la metedura de pata de los represores de oficio, pues lejos de solucionar un problema, ya comprendieron que catalizaron a sus pacíficos oponentes.

Es cierto, que hoy no tenemos la fuerza bruta de quienes reprimen, pero para nada esta haría falta, la fortaleza que se necesita es la ideal y esa le sobra a los pateados. Allá aquellos que no sean capaces de librar propagandizadas “Batallas de Ideas” y se escuden en la brutalidad como recurso supremo.

Cada vez, que alguien llama al congestionado teléfono de Reinaldo y Yoani, este matrimonio con cortesía además de mesura, asegura con sinceridad: “De verdad que me duelen todos los golpes recibidos, pero mi orgullo de patriota lo mantengo intacto…… y eso es lo más importante de lo que pasó ayer en La Rampa”.

Si las máximas autoridades de la Cuba Socialista decidieron escarmentar a un grupo de comunicadores sociales, con el uso de la agresividad más animal. No se debe de dudar que algo demasiado grotesco los atemoriza y de ser así, sus adversarios políticos pueden afirman que ya ganaron la pelea, por alcanzar la Libertad y la Democracia.


FDC.

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